sábado, agosto 05, 2006

viernes, agosto 04, 2006

RelojesWebEspana!

¡ IMPORTANTE CATEDRÁTICO ARGENTINO, SE VENDE AL IMPERIALISMO DE LAS PAPELERAS FINLANDESAS !

De La Plata a Helsinki


Dr.Mario R.Féliz

Profesor Titular Universidad Nacional de La Plata.


La Plata, 2 de agosto de 2006



¿El Imperialismo Finés?



Hasta hace algo más de 12.000 mil años la península escandinava estuvo cubierta, durante alrededor de mil siglos, por una capa de hielo de 3Km de espesor, tan gruesa como la que hoy cubre Groenlandia. Cuando los hielos se retiraron quedó el suelo rocoso, de origen pre-Cámbrico, sin vida aparente, salpicado de miles lagos y lagunas y dibujado por infinidad de arroyos y ríos. Sin embargo, mientras el avión que nos transportaba se aproximaba al aeropuerto de Helsinki, podíamos apreciar la belleza de los bosques que hoy cubren, casi por completo, la tierra de los Suomis.

Del total de la superficie de ese país, que en la actualidad se extiende desde el mar Báltico hasta casi el polo norte, sólo el 5% está ocupada por ciudades y rutas, un 9% es destinada a la agricultura, el 10 % está cubierta de agua y el resto por el bosque donde predominan pinos, abedules, abetos y álamos que crecen sobre aquel antiguo suelo rocoso.

Aunque la madera formara parte de la vida cotidiana, desde siempre, es sólo a mediados del siglo XIX que florece la industria maderera y comienza a desarrollarse la del papel.

Por aquel entonces, el territorio conocido por Rusia como antigua Finlandia, era un Gran Ducado Autónomo bajo la égida del Zar de todas las Rusias, en su carácter de Gran Duque. No siempre había sido así. En realidad, desde el siglo XI y hasta la primera década del 1800 Finlandia formó parte del Reino de Suecia.

Para la misma época, en el Río de la Plata, se desarrollaban los acontecimientos que abrieron el camino de nuestra independencia del dominio español. Mientras nosotros vivíamos los acontecimientos de Mayo, Finlandia pasaba del dominio Sueco al Ruso. Aunque lograba mantener sus leyes y obtenía por primera vez su propia Dieta. Particularmente importante fue que mantuviera su “modo de producción” no feudal (En Finlandia nunca existió el sistema feudal de servidumbre que si imperó en Rusia hasta 1917). Recordamos que en nuestras tierras existieron esclavos hasta 1853. (Todos aquellos sobrevivientes nacidos antes de la Asamblea del año XIII).

Para 1906, aún como Gran Ducado, Finlandia obtiene, elegido por sufragio Universal, su propio parlamento. En ese momento se convierte en el primer país donde las mujeres pueden votar y ser elegidas.


En 1917, un mes después de la Revolución Rusa de octubre, Finlandia se declara independiente. Para esa época la Argentina festejaba el centenario de su independencia y, un año antes, Lenin escribía su teoría del Imperialismo en un trabajo donde nuestro país es mencionado varias veces como “dependiente”, pero donde Finlandia no figura siquiera.


Para 1880 el PBI per cápita de Argentina era ligeramente superior al de Noruega y un poco inferior al de Suecia. En ese tiempo Finlandia era un país esencialmente campesino, con una economía prácticamente de subsistencia. De tal forma que, en años de cosecha pobre, la población sufría hambre. Mencionamos, a modo de ejemplo, que entre 1867 y 1868 el 8% de la población murió por esa causa.


Durante el Imperio del stalinismo, la Unión Soviética atacó a Finlandia, quién perdió parte de su territorio que, más tarde, durante la segunda Guerra, intentó recuperar. El resultado final fue la perdida de una parte de Karelia a mano de los rusos. El medio millón de fineses que habitaban esa región la abandonaron, para no vivir bajo el dominio soviético. Desde entonces es tierra casi deshabitada.


En ese tiempo una Argentina “neutral” no sufrió los perjuicios de la guerra, por el contrario obtuvo interesantes beneficios de la post-guerra. Después vino la guerra fría, la caída del muro de Berlín, luego el ingreso de Finlandia a la UE, unos diez años después de la creación del MERCOSUR.


Hoy Finlandia tiene un PBI per cápita de casi 31.000 dólares, esto es, once veces más grande que el de Argentina.



Nada huele mal en Finlandia.



Como es sabido, Finlandia produce alrededor de 13 millones de toneladas de pulpa de celulosa en 19 plantas. Posee, además 28 plantas productoras de papel. Las firmas propietarias de tales industrias son varias, entre ellas Botnia, nuestro anfitrión. Por lo cual, durante nuestra estadía, en aquel país, visitamos dos plantas productoras de celulosa de la compañia.


Äänekoski es un pueblo pequeño, habitado por 14.000 almas, en el cuál muchas de sus casas están construidas en medio del bosque. El pueblo crece a orillas del lago Päijänne cuyas aguas finalmente proveen, a la ciudad de Helsinki, de agua potable. Sobre una de sus márgenes, rodeado de abedules, se encuentra el Club de Campo de la empresa. En él nos alojamos.


Unos cientos de metros más allá se encuentra el integrado de Äänekoski, formado por la fábrica de celulosa de Botnia, la de producción de papel y tableros de M-real, la de producción de carboxi-metil-cellulosa de CPKelco, la de carbonato de calcio de Specialty Minerals Nordic y la planta de bioenergía de Äänevoima Oy.


Todos los efluentes son vertidos al lago Päijänne. Un lago calmo, de aguas poco profundas, inodoras, claras o ligeramente turbias y sin espuma. La información provista por el Instituto del Ambiente de Finlandia (SYKE) las califica como excelentes (en la zona de Äänekoski), con las características organolépticas mencionadas y sin bacterias, es decir, adecuada para toda forma de uso. En virtud de ello acompañé al director de la planta de celulosa en el rito de beber una copa de agua recogida del lago. ¿Alguién se animaría a hacer lo mismo en la desembocadura del rio Gualeguachú?.¿y en el Riachuelo?


Al día siguiente visitamos la planta. Al descender del ómnibus, en la playa de estacionamiento del establecimiento, no percibimos olor alguno. Hasta ese momento nunca fuimos alcanzados por olores provenientes de la fábrica. Al acercarnos al edificio, que se eleva sobre la zona donde se encuentra el digestor, apreciamos un olor a verduras cocidas, no muy intenso. Estuvimos allí durante una o dos horas y el olor nunca fue agresivo. Cuando nos alejábamos 10 o 15 metros del digestor el olor se hacía imperceptible.


Debo confesar que me impactó la limpieza del interior de la fábrica, parecía un laboratorio, limpio.

Esta es una planta que produce 500.000 toneladas anuales de pulpa Kraft, blanqueada por el método ECF. Las instalaciones lucen como nuevas, aunque fueron inauguradas hace 20 años. Al mediodía partimos hacia Rauma.


Después de viajar unas 2,5 horas llegamos a una escuela forestal en las inmediaciones de Tampere. Aprendimos allí como se prepara el personal para la cosecha de árboles en forma mecanizada. Seguimos viaje por otras dos horas y media hasta llegar al antiguo Hotel Kalatori.


Rauma, quién creció alrededor de un monasterio Franciscano, recibe el estatus de ciudad en 1442, siendo una de las tres más viejas de Finlandia. El corazón de la ciudad, Vanha Rauma ( la vieja Rauma), está totalmente construido en madera y es el ejemplo sobreviviente más grande de una ciudad medieval escandinava. Desde 1991, ha sido nominada por la UNESCO como patrimonio de la humanidad. La ciudad y las playas vecinas reciben multitud de turistas.


El “cluster” que incluye la planta de celulosa se encuentra a escasos 2 Km del centro de Rauma. Vale la pena recordar que el balneario Ñandubaysal se ubica a más de 12,5 Km, y la ciudad de Gualeguachú a más de 30 Km, de la planta que Botnia construye en Fray Bentos.


El olor producido por la fábrica tiene las mismas características que en el caso de Äänekoski y sólo se percibe en las inmediaciones del digestor de la planta. En ningún otro lugar fue posible percibir olor alguno.


Este establecimiento, puesto en marcha en 1996, produce 580.000 toneladas de celulosa por año, blanqueada por el método TCF. Aunque, se están haciendo modificaciones para implementar el método ECF. En el futuro cercano estará habilitada para usar ambos procedimientos.


Desde la terraza del edificio puede verse en forma completa el enorme conglomerado de fábricas (pastera, papelera, quimicos, energía, etc), el puerto, las playas, la ciudad, etc. Además, estando allí arriba tenemos la chimenea, idéntica a la de Fray Bentos, muy cerca de nuestras narices sin que percibamos olores de ninguna naturaleza.



La Madre Agua .



La runas del Kalevala relatan el mito de la creación. Luonnotar (doncella de la naturaleza) se encuentra totalmente sola en un inmenso océano vacío, donde es fertilizada por los vientos y las olas y se convierte en la Madre Agua. Permanece flotando por siglos hasta que un “teal” (pato fines) anida en su falda.


Luonnotar destruye el nido y de las cáscaras rotas de los huevos, puestos por el ave, surgen la tierra y el cielo. Las yemas forman el sol y las claras la luna. Las partes dispersadas se convierten en estrellas. Por la tarde, Luonnatar crea los continentes y los mares, luego hace nacer a Väinämöinen, héroe de la epopeya finesa.


En nuestra recorrida por la tierra Suomi visitamos el Departamento de Tecnología de Productos Forestales de la Universidad Tecnológica de Helsinki. Allí su director nos interiorizó del método de blanqueado de pulpa en etapas, denominado “EFC Light”, el cual reduce la cantidad de dióxido de cloro usado en el proceso. Este procedimiento, que habrá de aplicarse en la planta de Fray Bentos, reduce la cantidad de AOX a valores muy por debajo de los permitidos por las normas europeas, que se aplican en Finlandia.


Nuestro visita incluyó otras empresas ligadas a la industria de la forestación donde tuvimos reuniones muy interesantes sobre aspectos técnicos y económicos. Sin embargo, fue en el Instituto del Ambiente de Finlandia [SYKE (www.ymparisto.fi/syke)] el que atrajo mi atención. No es simple resumir las actividades que cumple esta institución, y que van desde la investigación científica hasta la elaboración de normas, control del ambiente y centro de referencia y validación.


Como hemos visto, Finlandia es conocida por sus numerosos lagos de aguas claras. Su poca profundidad (promedio 7 metros) y la escasa capacidad de descarga de los ríos, junto al largo período durante el cual el hielo todo lo cubre, hace que las aguas interiores sean muy sensibles a la polución. El mar Báltico, tampoco, es muy hondo y su profundidad media es de alrededor de 55 metros. Si a esta característica se le agrega que la cuenca báltica es bastante cerrada, resulta que sus frías aguas costeras, poco saladas y de baja profundidad son, también, altamente vulnerables a la contaminación.


Las posibles sustancias dañinas se degradan lentamente en frío, además el hielo que cubre el mar durante el invierno impide que el oxígeno del aire (necesario para la degradación de las sustancias mencionadas) pase al agua. Estas condiciones son totalmente opuestas a las existentes en la zona de Fray Bentos, donde la velocidad de degradación de las sustancias potencialmente dañinas es mucho mayor y por lo tanto la sensibilidad de la cuenca ante la contaminación será sustancialmente menor.


La calidad del agua es monitoreada frecuentemente en Finlandia, de acuerdo con programas nacionales y regionales. Ello ha permitido clasificar la calidad de las aguas de los ríos, lagos y marino costeras. Hoy se cuenta con un mapa de calidad de aguas de todo el país. Allí puede verse, inmediatamente, que el 80 % de las aguas interiores y el 73% de las marinas, califican como excelentes o buenas.


En general, en algunos ríos el agua es solamente pasable a causa de la actividad agrícola y de los poblados que se concentran a lo largo de sus riveras. El bajo caudal es el que hace tan susceptibles a los ríos fineses. Uno de los más caudalosos, el Vuoski, no supera los 600 m3 por segundo, es decir, diez veces más pequeño que el del río Uruguay.


Es bueno recordar que el Vuoski desagota en el lago Saimaa, río en el cual, en las proximidades de su nacimiento, vierten sus efluentes tres plantas de celulosa que, juntas, producen más de 2 millones de toneladas de pulpa al año.


Finalmente, les cuento, que si hiciéramos el ejercicio de incluir en el mapa, de calidad de aguas de Finlandia, sus 19 plantas de celulosa, podríamos observar que, donde ellas están ubicadas, ¡la calidad del agua es la mejor!



Vuelta a casa .



Pocos días después de nuestro regreso, el tribunal internacional de la Haya negó por unanimidad el reclamo del gobierno argentino. ¿Era posible esperar otra cosa?


Nadie, en su sano juicio, podía esperar un fallo favorable. Sin embargo, un “dirigente” de la Asamblea (Oscar Vargas) vivió la resolución “con un sabor amargo” ya que “han primado los principios economicistas antes que las razones ambientales”.


Ahora el gobierno responde al reclamo presentado por Uruguay ante el MERCOSUR, “legalizando” la supresión de la libertad de circulación entre ambos países y alegando que los cortes no produjeron daños a la economía uruguaya. ¡Notable argumentación!


Parecen no recordar las afirmaciones de otro “dirigente” a una radio de Gualeguaychú: “Conseguimos el objetivo que buscamos, le arruinamos la temporada de verano a Uruguay y ahora terminamos de arruinar la Semana Santa” (Juan Veronesi).


Dante, acompañado por Virgilio, recorre la sexta fosa del octavo círculo del Infierno viendo como, quienes en ella se encuentran, andan inclinados bajo el peso de unas capas de plomo, exteriormente doradas. En cierto momento, uno de ellos le dice: “¡Oh, toscano, que has venido a la mansión de los tristes hipócritas! “ ¿Habrá, allí, suficiente lugar para nuestros “dirigentes” y gobernantes?


Seguramente, el gobierno tendrá fallo adverso en el tribunal del MERCOSUR, a juzgar por lo que se lee en la prensa. Y, en mi opinión, hoy avalada por las declaraciones de la Dra. Argibay, cabe esperar similar resultado en el Juicio Final del tribunal de la Haya. ¿Y entonces?


De este viaje a Finlandia participamos argentinos y uruguayos. Uno de ellos, dirigente social de Fray Bentos, me hacía saber de sus sentimientos ante la actitud de sus vecinos de Gualeguaychú con quienes, por años, había compartido y trabajado en muchos proyectos de interés común, regional.


Mientras lo escuchaba, venía a mi mente el recuerdo de una historia contada por Hanna Arendt (Tiempos presentes) que, en ese momento, mencione brevemente. Hoy, con el libro en mis manos creo que vale la pena transcribir un párrafo casi textualmente: “ Los judíos austríacos fueron una gentecita encantadora a la que todos los observadores imparciales admiraron. Realmente era admirable lo convencidos que estaban de que no les podría pasar nada. Pero cuando los alemanes entraron en el país y los vecinos no judíos comenzaron a asaltar las casas judías, los judíos austríacos empezaron a suicidarse”.


Finalmente vuelvo a la inevitable cantilena. Si este asunto hubiese sido dejado en manos de los técnicos y se le hubieran brindado los elementos para ayudar al pueblo a conocer la verdad, otro gallo cantaría. Sin embargo, nuestro gobierno ha ignorado deliberadamente a sus científicos, lo cuál me hace recordar otra breve historia.


Antoine Laurent Lavoisier, fundador de la química moderna, fue empujado a la cárcel por la insidiosa acción de Jean Paul Marat, director del periódico L’ Ami du Peuple.

Durante el sumario juicio Lavoisier pidió unos días, para escribir los resultados de sus experimentos químicos. El Juez le replicó: “La República no necesita genios”. Lavoisier fue decapitado por la guillotina el 8 de mayo de 1794, en la Plaza de la Revolución.

Lamentando la muerte de su amigo, el fisico-matématico Lagrange dijo en aquel momento: “Ha tomado sólo un instante decapitarlo, pero Francia no producirá otro como él en los próximos 100 años”.



Para la próxima visita.



Como todo el mundo sabe, en medio de la Laponia Finesa, bastante más allá del circulo polar ártico, hay una misteriosa montaña llamada Korvatunturi a cuyo pie, oculto de los ojos humanos, vive Joulupukki Kammari (Santa Claus). No es posible llegar hasta allí. Sin embargo, justo sobre el círculo polar está la pequeña ciudad de Rovaniemi, donde Joulupukki tiene una oficina postal.


La próxima vez llegaré hasta allí y dejaré una carta pidiendo que nos envíe algunos de esos patos fineses, que ponen huevos de los cuales puede crearse un nuevo mundo, para sustituir algunos de nuestros patos criollos.


Sinceramente,

Dr.Mario R.Féliz

Profesor Titular UNLP

mfeliz@ciudad.com.ar

http://personales.ciudad.com.ar/mfeliz/

domingo, julio 30, 2006

LA IDEOLOGÍA SUPUESTAMENTE REVOLUCIONARIA DE LOS AÑOS SETENTA: DE MONTONEROS A PIQUETEROS !

Mariano Grondona *



La ideología supuestamente revolucionaria de los años setenta :
de Montoneros a Piqueteros!


o


El libertinaje, enemigo de la libertad.



El diccionario define sofisma como "un argumento aparente con el que se quiere defender lo que es falso". Al responder al gobierno uruguayo, que le reclamaba daños y perjuicios ante el Tribunal del Mercosur por haber permitido los cortes de puentes sobre el río Uruguay, el gobierno argentino pudo haber usado otro argumento más conducente, pero recurrió, en cambio, a un sofisma.


La Cancillería justificó los cortes de los puentes apelando a un derecho constitucional, el de la libertad de expresión, que, por ser un derecho eminente, debe ser preferido a otros derechos constitucionales como el de la libertad de circulación, también incluido en el famoso artículo 14 de la Constitución, que protege nuestros derechos fundamentales.


Por ser un argumento "aparente", el sofisma no es fácil de refutar porque apela a medias verdades que pueden confundir a la audiencia. Es verdad, en tal sentido, que la libertad de expresión es un derecho constitucional eminente, porque sin ella no habría democracia. Lo que no es verdad es que cortar deliberadamente un puente, una calle o una ruta sea parte de la libertad de expresión.


Cuando habla de la libertad de expresión en su artículo 14, la Constitución protege el derecho de todos los habitantes de la Nación a "publicar sus ideas por la prensa sin censura previa". Hoy llamamos "prensa" no sólo a la prensa gráfica, sino también a la radio y la televisión, pero lo que queda claro es que los constituyentes de 1853, al proteger la libertad de expresión, tenían en vista la protección de la palabra en cualquiera de sus formas, y no de cualquier acción que pretendiera escudarse detrás de ella.


No hay duda de que los piquetes y los cortes de rutas están conectados a ciertas ideas de reivindicación, pero ello no quiere decir que la libertad de expresión los protege cual si fueran manifestaciones escritas u orales, puesto que sus ideas no se expresan mediante palabras, dichos o imágenes, sino mediante la imposición de la fuerza contra los portadores de otros derechos como el de "navegar y comerciar", "permanecer, transitar y salir del territorio argentino" y "usar y disponer de su propiedad", a los que también consagra el artículo 14 de la Constitución.


El derecho de expresarse públicamente mediante palabras es eminente en cuanto a que sin él no habría democracia, pero no incluye las acciones compulsivas contra terceros porque, si éste fuera el caso, no estaría protegida sólo la libertad de la expresión escrita u oral, sino también la "expresión corporal" en cualquiera de sus formas: por ejemplo, usurpar viviendas, edificios públicos o calles en nombre de alguna reivindicación.


Aceptar esta irrazonable extensión de la libertad de expresión a los más diversos ámbitos implicaría otorgar a todos el derecho de atacar a todos, y ésta es la definición misma de la anarquía. Pero ya John Stuart Mill, en su célebre ensayo sobre la libertad, había propuesto una distinción decisiva: que nadie puede coartar la libertad de informar y de opinar, esto es la libertad del decir , pero que no se puede extender este derecho irrestricto a la libertad de hacer lo que se quiera, porque en tal caso los prepotentes se adueñarían de la sociedad.


El "sobreargumento"


Es común que al litigar en el foro los abogados sobreargumenten para defender a sus clientes, pero caer en este defecto no tiene grandes consecuencias porque queda confinado dentro de un expediente y sometido al examen de un juez. Lo grave es en cambio que el propio juez o el gobernante también distorsionen los argumentos porque en este caso sus afirmaciones desproporcionadas podrán ser invocadas por otros e incluso ser usadas contra ellos mismos en circunstancias totalmente ajenas a las que tenían en cuenta.


En tales casos, la sobreargumentación oficial puede volverse después contra sus propios autores, como si fuera un tiro por la culata. ¿No es esto lo que le ha pasado a la Cancillería a propósito del pleito por las papeleras? ¿No se dio cuenta de que, al sobreargumentar a favor de los cortes de puentes sobre el río Uruguay, estaba aprobando oficialmente los piquetes en todo el espacio nacional?


¿O, más que un efecto accidental que la Cancillería habría dejado escapar, lo que puede percibirse aquí es el fondo ideológico, supuestamente revolucionario, que todavía inspira a los autoproclamados continuadores de los años 70?


Del posible efecto pernicioso de esta nueva doctrina favorable a la acción directa en las más diversas circunstancias parecieron darse cuenta los funcionarios de segunda línea de la Cancillería, cuando declararon, el día siguiente de la respuesta oficial a Uruguay, que apoyaban a los manifestantes contra las papeleras, "pero no a su metodología". Esta tímida rectificación de sus subalternos, ¿servirá acaso para anular el "efecto Taiana" sobre la convivencia entre los argentinos?



La tolerancia .


Una cosa es en todo caso la libertad y otra, el libertinaje . Los grandes doctrinarios de la libertad, entre ellos Locke y Montesquieu, tuvieron de ella un concepto severo, no definiéndola como el derecho de hacer lo que se quiera, sino como el derecho que tienen los ciudadanos de que nadie pueda impedirles cumplir con la ley. Más allá de esta cuidadosa definición, ya no impera la libertad sino el libertinaje. En cuanto induce a la "guerra de todos contra todos" que Hobbes fulminó: el libertinaje es enemigo de la libertad.


Aprobar sin restricciones la acción directa sobre puentes, calles y edificios equivale a consagrar el falso principio del libertinaje. ¿Pudo empero la Cancillería defender a los manifestantes sobre el río Uruguay de otra manera? Pudo hacerlo si, en vez de distorsionar como lo hizo la libertad de expresión, hubiese acudido a un principio aceptado desde antiguo: la tolerancia .


Cuando aparece una acción a todas luces ilegal, si bien no se debe consagrarla como si fuera un principio según acaba de hacerlo la Cancillería, todavía es posible "tolerarla" en nombre de la prudencia, para evitar males mayores. Esta idea viene de lejos. Santo Tomás de Aquino, en un famoso pasaje, aconsejó tolerar incluso el mal indudable de la prostitución.


¿Y no es esto lo que hemos venido haciendo los argentinos una y otras vez ante el movimiento piquetero? Los piqueteros violaban la ley, pero también comprendíamos que la crisis los había llevado a una situación desesperante. ¿Cómo no simpatizar, del mismo modo, con el temor que sienten ante la posible contaminación del río Uruguay aquellos a cuyas márgenes viven? Pero tolerar no es aplaudir. Es ayudar para que cambien las circunstancias.


En vez de proclamar con arrogancia el derecho de apretar a los transeúntes de los puentes en nombre del sofisma de la libertad de expresión, la Cancillería pudo haberle pedido a Uruguay que también comprendiera, aun sin aprobarlos, los excesos en los puentes. Así habría abierto el diálogo necesario entre los dos gobiernos rioplatenses, en lugar de darles a nuestros contrincantes en La Haya y en el Mercosur el contraargumento de oro que viene de regalarles el canciller Taiana.

Para adoptar esta actitud conciliadora, sin embargo, el Gobierno debería dejar en el camino la ideología supuestamente revolucionaria de los años setenta, que todavía lo acompaña.






* La Nación , julio 30 de 2006.

sábado, julio 01, 2006

LA SINRAZÓN DE LA RAZÓN. ANTES QUE SE EXPIDA LA HAYA SOBRE LAS PLANTAS DE CELULOSA.

Desde Uruguay -

Publicado el 30 de June, 2006 en Internacional, Columnistas, Félix Duarte

Muy difícil debe ser poder encontrar un escenario donde lo ridículo y el absurdo se den la mano, como en este tema de las plantas de celulosa. Un tema que es, en esencia técnico, se fue al terreno político y se le usa para asuntos de proselitismo electoral, de intereses económicos y otras mezquinas necesidades.
Se manipula a una población, como la de Gualeguaychu, generando miedos y amenazas de catástrofes, sin base alguna ni unos ni otras. Y todo parte de unas “plantas contaminantes” como se anuncia, pero ¡Oh sorpresa¡ las tales plantas aun están en veremos, aun son obras civiles de ladrillo, cemento, hierro…
Se asusta con que la tecnología ECF está prohibida en la UE. Y no es cierto. Es la más usada en Europa y la que la UE exigirá a todas las plantas desde el 2007. Se dice que “Botnia y Ence quieren usar a nuestros países como basurero”, pero dos tercios de los 280 millones de toneladas de pasta que se elaboran en el mundo, se producen en unas 500 plantas ubicadas en…América del Norte, Europa y Japón. Los que atacan plantas de otro país y no del suyo, que si contaminan, no son ecologistas. Serán ONG con dinero para gastar o militantes políticos “funcionales” a los intereses que están detrás de las “causas” que dicen defender.

Argentina luego de acciones discutibles de meses, llevó el tema a la Corte de La Haya. Uruguay hizo su parte y dio su alegato y dijo: hasta que se expida el tribunal no hacemos más nada ni hablamos o hacemos declaraciones. Se dieron algunas señales de querer “aliviar” algo la situación. Y desde Uruguay se vio con buenos ojos eso, pero se volvió a repetir…”estamos dispuestos a propiciar cualquier camino que permita destrabar esto…” pero será después que se expida La Haya…” Pero desde Argentina se siguió como si nunca hubiera existido La Haya. Siguieron acciones, marchas, se ira a Córdoba a boicotear la reunión del Mercosur en Julio, etc. etc.

El paso que acaba de dar el presidente Kirchner, es algo que tiende a complicar más el asunto, siguiendo la línea rectora de su accionar desde que empezó esto: Actuar para que en Uruguay no existan plantas de celulosa. Crea el Ministerio de Medio Ambiente y nombra a su frente a la abogada Romina Picolotti, referente de primer nivel de la Asamblea de Gualeguaychu, exponente en La Haya y que fuera en giras a Europa para incidir en los Bancos a que no financien a Botnia o a Ence. Y en estos momentos Picolotti encara una ofensiva contra el banco noruego Nordea que va a financiar 480 millones de dólares con destino a la obra de Botnia.

El quid de la cosa, es uno y muy simple. Argentina hará cualquier cosa para que esas plantas y otras aborten en Uruguay por una razón que muchos han explicado, en este y el otro lado del río. Argentina tiene mucha forestación, pero es el país más atrasado, de toda la región en la industrialización de esos millones de árboles. Sus plantas de celulosa, unas 10, son obsoletas que datan de 40 o 50 años y todas contaminan y todos lo saben y así está el Paraná.
Brasil tiene 24 plantas y se proyectan más. Chile tiene 11 y están por iniciar otras. Uruguay tiene 2 en proceso y en meses habrá otra y varias más ya están coordinando y negociando para venir.

Ese es el escenario objetivo. Argentina necesita sí o si desarrollar su entorno de la industria en base a la forestación. Por eso en estos momentos busca con insistencia instalar pasteras en Corrientes. No le sirve a la Argentina que en Uruguay se desarrolle un polo de industrialización maderera que sirva para la forestación de la región, además de los árboles de este país. Argentina tiene que llevar adelante su proyecto, o cada vez va a estar más atrás. Y una razón prioritaria es trancar para que el proceso que esta naciendo en Uruguay fracase. Mientras hace guiñadas para distender, clava el puñal por la espalda. En síntesis…¿Hay gobierno en Argentina?

Autor: Félix Duarte

sábado, mayo 20, 2006

CELULOSA: UNA ARGENTINA QUE PIENSA Y USA LA RAZÓN.

Papeleras, patoteos y papelones.


Por Malú Kikuchi


*/Si nuestra Argentina tuviera políticas de estado; si nuestra Argentina
respetara los acuerdos y protocolos firmados; si nuestra Argentina
viviera un pleno estado de derecho; si nuestra Argentina fuera en serio
"un país en serio" no sólo como eslogan electoral; si, si... pero no.
Patoteamos a un vecino país hermano, hacemos papelones internacionales y
hablamos de papeleras cuando se trata de plantas de celulosa. ¡Ni en el
idioma somos correctos!/ *


Las "papeleras" --que no son tales-- son plantas de celulosa, tienen
demasiadas aristas y el tema es complejo. Lo mejor es ir a los hechos.


Hechos. El Banco Mundial otorga un crédito de U$S 1.800 millones a dos
empresas europeas, la española ENCE y la finlandesa BOTNIA, para
establecer sendas plantas de celulosa en las cercanías de Fray Bentos,
en el vecino país, frente a Gualeguaychú, provincia de Entre Ríos; río
Uruguay de por medio. Río que compartimos. Inversión importantísima, que
no compartimos y promete muchos puestos de trabajo... para la República
Oriental del Uruguay.


Hechos. De un lado, Gualeguaychú y su gente, los intendentes ribereños,
las ONG ambientales, la provincia de Entre Ríos y el gobernador Busti,
casi todos los medios y hasta el gobierno Federal, gritan:
"¡contaminación!". Exigen parar la construcción de las plantas. Para
presionar, cortan los puentes internacionales que unen a los dos países.
Hecho que configura un delito que no sólo afecta a los uruguayos sino
que también lo hace con los argentinos que pretenden viajar al Uruguay.
Sostienen que el estudio sobre impacto ambiental que se hizo a pedido
del Banco Mundial, es "trucho" (¿?) Es sabido que el Banco Mundial,
subjetivismos de lado, es sumamente cuidadoso en el tema ambiental.


Hechos. Todas las plantas de celulosa, contaminan. Toda acción humana
tiende a la contaminación. Al aparecer, sobre el planeta la especie
humana es, en sí misma, un impacto ambiental. El hombre es el único
animal capaz de modificar la naturaleza para ponerla a su servicio. Al
hacerlo, contamina. Pero también tiene la inteligencia suficiente, y
ahora los conocimientos necesarios, como para minimizar el impacto
negativo. Las modernas plantas de celulosa, las llamadas de "generación
verde", contaminan en cantidades absolutamente inocuas. A esa generación
pertenecen las plantas que se construyen en el Uruguay.


Hechos. ¿Si las plantas de celulosa contaminan, aunque sea poco (y luego
esa poca contaminación se remedie), para qué necesitamos celulosa?
Porque consumimos papel para comunicarnos, a través de medios gráficos y
computadoras; porque usamos papel para todo aquello que tenga que ver
con el "packaging" y, en este último caso, sólo se lo podría reemplazar
por plástico y sería inconmensurablemente más dañino e imposible de
remediar. Mientras usamos papel, forestamos. Y forestar es la mejor
manera de mantener limpio el ambiente. Los árboles son seres mágicos que
tragan anhídrico carbónico y nos devuelven oxígeno. La magia de los
árboles nos permite respirar. Los países altamente contaminantes pagan
su pecado ambiental, forestando. Es un acuerdo internacional, se
contamina en Arkansas y se plantan árboles en Paraguay. Se llaman bonos
verdes y ayudan a paliar los excesos industriales. Además, las
forestaciones son la prueba tangible del desarrollo sustentable. Es
decir, se puede hacer uso de los recursos naturales renovables siempre y
cuando no los agotemos. Se planta, se tala, se vuelve a forestar. Y el
equilibrio de la naturaleza se respeta.


Hechos. La Unión Europea no permite construir a ninguno de los países
que la integran, plantas fuera de su territorio que no cumplan con los
mismos requisitos que en sus naciones. España y Finlandia, forman parte
de la Unión Europea. Se ha calificado a Finlandia como el primer
guardián del cuidado ambiental del planeta. También es el país que
figura primero en todas las encuestas de honestidad y transparencia.
Finlandia es el país con más plantas de celulosa en toda la UE. ¡Hay 19!
Y las 19 tienen totalmente controlada la contaminación. La calidad de
vida de los finlandeses es envidiable.


Hechos. La celulosa se obtiene de la madera. El procedimiento es
relativamente simple. Acá se usan eucaliptus, (se calcula que el
Uruguay, desde la ley de forestación de 1987 del presidente Sanguinetti,
está en condiciones de proveer la madera necesaria para varias plantas
de celulosa, estas dos van a fabricar más pasta de celulosa que todas
las plantas argentinas sumadas). Se separa la corteza de la madera, ésta
es tratada con químicos, se convierte en fibra, se la pasa por una
especie de cedazo y la pulpa resultante, llegado el caso, se plancha y
se convierte en papel. El tema son los químicos. Hasta finales de los 80
sólo se usaba cloro elemental para blanquear la pasta. El cloro es
altamente contaminante, libera dioxinas. (Fuera de las plantas de
celulosa, en Argentina, usamos cloro para potabilizar el agua y en la
lavandina con la que limpiamos y desinfectamos a nivel doméstico. Nunca
nos han medido el impacto ambiental hogareño). A partir de 1993, por
ley, Finlandia establece que las plantas deben estar a 5 kilómetros de
distancia de las zonas habitadas (Fray Bentos está a 5 kilómetros de las
dos plantas y Gualeguaychú a 27 kilómetros) y deshecha el uso de cloro
elemental para usar dióxido de cloro, muy poco contaminante. Esa mínima
contaminación se remedia luego debidamente. La UE exige que todas las
plantas de celulosa usen dióxido de cloro a partir de 2007. Las dos
plantas que se construyen en el Uruguay lo hacen bajo las normas que
regirán en la UE desde 2007. ¿Dónde está el problema? El problema es que
existe otro sistema de producción de celulosa sin usar cloro. Ese es el
sistema que exige Greenpeace para las plantas.


Hechos. El sistema sin nada de cloro, también tiene sus problemas. Al no
usar ni siquiera dióxido de cloro, se usan otros químicos que son
igualmente poco contaminantes, pero que contaminan. Además, al no usar
blanqueadores, el papel que producen no tiene aceptación porque no sirve
para imprimir o escribir sobre él. Sirve para embalaje. De manera tal
que de las 19 plantas de celulosa que hay en Finlandia, 17 usan dióxido
de cloro y sólo dos, nada de blanqueadores. Greenpeace, como cualquier
entidad o ciudadano tiene derecho a expresar sus opiniones, pero la
política exterior de una Nación, se supone, la debe manejar el Gobierno
Nacional y no una ONG.


Hechos. La gente sostiene, inducida por la locura generalizada, que los
europeos instalan sus plantas en el sur porque contaminan y no quieren
contaminarse ellos. La simple verdad es que a los europeos no les
alcanzan los bosques que tienen para producir todo el papel que
necesitan. Nosotros tenemos forestaciones aptas para pasta de celulosa y
es mucho más económico exportar la pasta que exportar la madera.


Hechos. Así como Finlandia es el país con mejor imagen en cuanto a
cuidado ambiental y la UE es la región del planeta más "ecológica", el
Uruguay es el país de Latinoamérica que se lleva el premio en normas
ambientales. "Uruguay, un país natural". ¿Estarán dispuestos a
contaminarse y contaminar? ¿No ha hecho el Uruguay, un país muy, pero
muy serio, ningún estudio de impacto ambiental? Es difícil de creer.


Hechos. De este lado del río Uruguay, en nuestra Argentina, con una
larga tradición en plantas de celulosa (hoy tenemos 10), según Juan
Carlos Villalonga, de Greenpeace, tenemos 10 problemas; hoy no se habla
de cloro, ni de dióxido de cloro, ni de métodos sin blanqueadores. ¿No
contaminan nuestras plantas de celulosa? ¿No arrojan con o sin
tratamiento los desechos de las plantas a los ríos que compartimos con
los vecinos? Nuestras plantas no pertenecen a la generación verde. ¿Por
qué no investigamos? Nos estamos contaminando, pero ¿a nadie le interesa
si la contaminación proviene del territorio nacional? ¿Adherimos a la
contaminación patriótica?


Hechos. ¿Qué pasaría si la República Oriental del Uruguay nos exigiera
que limpiáramos el Riachuelo que desemboca en el Río de la Plata, río
que compartimos? Conste que en la Asamblea de 1813 se hace referencia a
"los saladeros que arrojan las visceras de los animales al Pequeño Río y
con sus hedores no dejan vivir a los vecinos". Es un hecho que casi 200
años no han sido suficientes para que solucionemos un serio problema
ambiental, que nos afecta a todos los que vivimos en la cuenca del
Matanza-Riachuelo-Río de la Plata. ¿Y si, como quiere nuestro
Presidente, consiguiéramos poner en marcha la planta atómica de Atucha
II, paralizada durante 20 años, lo que la convierte en altamente
peligrosa y causáramos un desastre tipo Chernobyl que afectara a
nuestros vecinos? Esta posibilidad preocupa seriamente al Uruguay.


Hechos. La Argentina tiene forestadas en el litoral unas 150.000
hectáreas y, sumando Jujuy y Tucumán, se podría llegar a casi 200.000
hectáreas (sin contar la provincia de Buenos Aires). Un buen capital en
madera. Un buen capital en trabajo para los argentinos. Siempre y cuando
establezcamos reglas de juego claras, iguales para propios y extraños;
aseguremos un real estado de derecho y nos dispongamos a cumplir
tratados ya firmados.


Hechos. En marzo de 2004, el canciller argentino Rafael Bielsa y el
canciller uruguayo Didier Operti (gobierno del presidente Battle),
firmaron un protocolo declarando "solucionado el diferendo sobre las
plantas de celulosa". ¿Qué pasó? ¿No sabía nuestro ex canciller lo que
firmaba?, ¿No fue bien asesorado?, ¿El hecho que tanto Bielsa como
Operti no sean más cancilleres de sus respectivos países invalida el
protocolo?


Hechos. Un hecho positivo, coherente, razonable e internacionalmente
aceptable, sería que nuestro gobierno nombrara un grupo pequeño,
prestigioso y muy conocedor del tema, --tres o cuatro personas
reconocidas mundialmente--, que establecieran los parámetros ambientales
que estemos dispuestos a tolerar. Que luego estudiaran el nivel de
contaminación que produjeran las plantas y sentaran jurisprudencia al
respecto. Si se comprobara que todo está en orden y fuera aceptable para
Argentina, bien. En ese caso, honorablemente, pidamos disculpas. Si no
lo fuera, apelemos a los organismos internacionales. Como lo haría
cualquier país civilizado, sin cortes de puentes ni puebladas. Y las
reglas establecidas, iguales para todos. Para las plantas extranjeras
que pudieran afectarnos, o no, y para las que ya existen en territorio
argentino, que seguramente, nos afectan. Para todas.


Hechos. Hay países que permiten que determinadas industrias contaminen
más de lo tolerable, el nuestro es uno de ellos. Desgraciadamente, la
contaminación se globaliza y no se circunscribe al lugar que la genera.
La contaminación tiene nacionalidad, lo que no tiene son fronteras.


El gobierno tiene la palabra.

El gobierno argentino cortó las tratativas con Uruguay y tomó la iniciativa de recurrir al Tribunal de La Haya, donde le espera un verdadero "papelón" y años de trámite. Mientras tanto que pasa con las relaciones de los dos pueblos, argentino y uruguayo?

El Presidente Kirchner tiene la palabra.

Aún está a tiempo.

viernes, mayo 19, 2006

CORRIENTES Y MISIONES (ARGENTINA), QUIEREN PLANTAS DE CELULOSA.

En Helsinki se bebe el agua del lago donde está instalada Botnia.

Corrientes y Misiones quieren papeleras.

Los gobiernos de las provincias de Corrientes y Misiones analizan que se instalen papeleras en esas dos provincias del noreste argentino según lo que informó a tres medios de Buenos Aires, Rainer Häggblom, principal ejecutivo de una de las consultoras más importantes del mundo en la industria forestal, Jaakko Pöyry, que es, además, la que realizó el estudio de factibilidad de la finlandesa Botnia en Fray Bentos.


ISIDORO GILBERT - CORRESPONSAL EN ARGENTINA*


Ocurre que finalmente Botnia se decidió a invitar a periodistas argentinos a que visiten las instalaciones papeleras en Finlandia y extraigan conclusiones sobre qué impacto ambiental generan realmente. Quieren así contrarrestar la campaña que se despliega contra las pasteras desde Gualeguaychú. Los asambleístas han traslado su queja el miércoles ante las embajadas de Finlandia y Suecia, piensan en días hacerlo frente a la de España y escracharán a los bancos que financien los emprendimientos.


El gobernador de Corrientes, Arturo Colombi ahora no dice ni que sí ni que no, aunque se sabe que él hace tiempo que se entusiasma con atraer capitales para explotar el rico espacio forestal de su territorio. Pero mientras no se defina la situación entre Argentina y Uruguay por las pasteras en Fray Bentos, no quiere entrar en colisión con el presidente Néstor Kirchner. Colombi es de origen radical, pero aliado del gobierno nacional. Había dicho, hace unos meses, en pleno conflicto bilateral por las pasteras de Fray Bentos, que él estaba dispuesto a recibir inversiones para la industria forestal. "Que vengan las papeleras a Corrientes", pidió.


El gobernador de Entre Ríos, Jorge Busti, reaccionó con furia contra Colombi y afirmó que sería una "hipocresía" negociar que industriales del papel se radiquen en Corrientes. A la vez, el ecologista Eduardo Baso del Pont, de la ciudad correntina de Goya, sostuvo que Colombi no sólo inició negociaciones con una empresa finlandesa sino también con otra chilena que, eventualmente, construiría una planta en la localidad de Santo Tomé, a orillas del Uruguay.

Y más. En febrero último, por ejemplo, la población correntina de Santo Tomé se negó a protestar contra la construcción de una fábrica en San Borja, Brasil, ciudad de la que la separa el Río Uruguay. "Hay que aceptar el progreso", dijo entonces el intendente de aquella localidad, Carlos Farizano.


La consultora diseñó también papeleras en China, en Indonesia y en Sudáfrica, por ejemplo.


"La inversión (en Corrientes) sería similar a la de Botnia en Fray Bentos (1.000 millones de dólares, aproximadamente) y la fábrica, de las mismas características o más grande, porque la tecnología crece", contó Häggblom.


Han visitado Finlandia periodistas de los diarios La Nación, Clarín y Página/12
"Corrientes es hoy uno de los tres mejores lugares del mundo para instalar una planta de celulosa. Los otros son Río Grande do Sul y Bahía, en Brasil. Tienen todo: tierras, accesibilidad y posibilidades de plantar árboles de crecimiento rápido. Por eso le dije a Colombi que debíamos estar preparados. Hoy probablemente no sea el mejor momento para construir una pastera, pero tengo experiencia en esto y sé que en algún momento la crisis va a pasar. Para ese entonces, Corrientes debería tener el plan definido", confió Häggblom.



La tendencia mundial para fabricar papel.


Los cronistas verificaron que en Finlandia piensan que será difícil que cualquier empresa quiera invertir en una pastera en la Argentina justo en este momento. La idea está, pero para cuando pase la crisis.


La tendencia mundial, enseñó, es que las pasteras se instalen en América del Sur y las papeleras, en el sudeste asiático. "En Finlandia, y en Europa en general, no quedan más bosques y no se pueden plantar nuevos. Por eso se construyen procesadoras de pulpa cerca de los bosques, donde está la materia prima, y productoras de papel cerca de los mercados. Por eso en América del Sur hay pasteras y en China, papeleras. En ese contexto, Corrientes es uno de los mejores lugares del mundo para poner una pastera", concluyó el CEO de una de las firmas más consultadas dentro la industria forestal mundial.

Una de los periodistas, Nora Veiras, visitó el pueblo donde está instalada Botnia, a 180 kilómetros de Helsinki en Aänekoski, con 14 mil habitantes a orillas del lago Päaijänne. "Con apenas un par de horas en el lugar, cuesta saber si uno no está siendo parte de una remake de The Truman Show. Más de veinte industrias vierten sus efluentes sobre ese lago y de pronto, al mirar por la ventana de un restaurante, el desconcierto obliga a repasar la imagen: sí, un robusto finlandés camina con su toallita en la cintura hasta el borde del muelle y se zambulle desnudo en el agua. Acaba de salir de un sauna, costumbre tan popular como el mate en el Río de la Plata. Es difícil saber si se trata de un suicida o si habrá que creer que el tratamiento de los efluentes es tan avanzado que el agua no está contaminada.", cuenta. Sólo la planta de Botnia procesa 500 mil toneladas de celulosa al año ­la mitad de la capacidad que tendrá la de Fray Bentos­ y además hay una papelera de la firma MReal, una muy cerca de la otra... La misma agua es trasladada 120 kilómetros por cañerías subterráneas hasta Helsinki y es la que después de un proceso de purificación abastece al millón de habitantes de la capital finlandesa.


"No se sabe si son grandes actores formando parte de una gran puesta en escena para los cronistas de la Argentina o habrá que creer que los peces de tres ojos y los mutantes, por ahora, sólo viven en la imaginación.", interesante.


* de La República.

miércoles, mayo 17, 2006

"LAS PAPELERAS" SON PLANTAS DE CELULOSA.

Mis Amigos: tedio? fastidio? aburrimiento? cansancio? indignación? Algo de estos sentimientos afloran al evocar el conflicto de Argentina con Uruguay por las Plantas de Celulosa.

El gobierno argentino, que reivindica para sí las peores tradiciones peronistas, nacionalistas y anti uruguayas, ha ido cambiando de posición, desde olvidarse que ya había acordado y aprobado con el gobierno uruguayo la instalación de las plantas de celulosa en Fray Bentos, hasta vestirse ahora con ropajes de defensor del medio ambiente: hecho escandaloso al mirar la situación interior del país más contaminante del medio ambiente en la región.

Como sostenemos que este conflicto no es por cuestiones ambientales, sino que obedece a fuertes intereses "porteños" anti uruguayos, sostenemos que dichas fuerzas tienen el mérito de haber exacerbado hasta el paroxismo, no escatimando ni la falsedad ni la exageración anti científica, a la buena gente ambientalista de Gualeguaychú , transformada hoy en un grupo absolutamente irracional.
Estas fuerzas defensoras de los intereses porteños también hacen lobby en el gobierno, presionando al presidente Kirchner, que por sus afanes políticos y como es notorio, siempre tiene un ojo mirando a la tribuna.

Además, Argentina tiene un enorme déficit en inversión extranjera: en el último trienio se redujo a una cuarta parte; y los asesores de la banca internacional pregonan a quien quiera escucharlos que no hay que invertir en la Argentina por los próximos 10 años.

El manejo atrabiliario que hace Kirchner del poder, fascina a los argentinos - portadores del gen autoritario rosista-peronista - pero solo a los argentinos.

Este vacío de inversionistas que enfrenta la Argentina es un dato clave para entender el conflicto por las plantas de celulosa. Lo que Argentina busca son las pasteras de celulosa, cuyas inversiones pasan a ser muy importantes; aunque sea un pedazo de las pasteras ( una compensación de los países nórdicos poniendo pasteras también en Argentina ) o cuando menos una parte del proceso industrial ( por ej. la fabricación de papel y cartón ) : desesperadamente inversiones.


Es así que Kirchner decide abrazar la causa ambientalista y la proclama "causa nacional" el pasado viernes 5 de mayo en el Corsódromo de Gualeguaychú.

El pueblo argentino ha sido explotado muchas veces por el poder de turno, gracias a la facilidad de sus tendencias patrioteras y nacionalistas. Para nombrar solo dos casos, vale recordar cuando el conflicto por el canal de Beagle, como el gobierno militar de la época exacerbó a los argentinos, (lo proclama "causa nacional") declarando que todas las islas del canal eran argentinas. Otro tambaleante gobierno militar, buscó la adhesión del pueblo argentino, lanzándose a la conquista de las Islas Malvinas (que también declara "causa nacional"): ¡ el General Galtieri logró que el pueblo llenara la Plaza de Mayo y lo ovacionara !


Hay un claro paralelismo -y una gran diferencia- entre la guerra de las Malvinas y el conflicto por las Plantas de Celulosa.

La gran diferencia es que en el conflicto por las Malvinas, la Argentina está asistida por la razón histórica.

La similitud : Por la explotación política en procura de réditos personales; por la exacerbación a que fueron llevados parte de los argentinos; por los actos de masas arengadas por "el lider" que defiende la "causa nacional". La parlamentaria Elisa Carrió alertó pidiendo en vano que no "malvinizaran" el conflicto con Uruguay.

En este esquema, el acto del pasado 5 de mayo en el corsódromo, de Kirchner discurseando al pueblo sobre "la causa" ,(simplemente preparatorio del que el dia 25 de mayo en Plaza de Mayo tambien tendrá a Kirchner en los balcones), encaja perfectamente con el que el General Galtieri efectuó en Plaza de Mayo en 1982, haciéndose aclamar por haber conquistado las Islas Malvinas.

La similitud en el final: Argentina ha proyectado un final para el conflicto por las Plantas de Celulosa en que terminará igual que en las Malvinas.

Será el resultado de esperar la solución en la Corte Internacional de La Haya.

Argentina necesita reanudar el diálogo con Uruguay lo antes posible.

Y la iniciativa la debe tomar Kirchner.

El gobierno uruguayo ha sido mal tratado por Argentina, y hace bien en mantener un bajo perfil, sin responder declaraciones provocativas, y con el respaldo de todas las fuerzas políticas y sindicales en unidad nacional.


Mientras Uruguay prepara prolijamente la presentación de sus argumentos en La Haya, en Argentina los ambientalistas-piqueteros , se cambian a ambientalistas-escrachadores.



domingo, mayo 14, 2006

DELEGADO DE ARGENTINA ANTE LA HAYA: LA DEMANDA CONTRA LAS PLANTAS DE CELULOSA ESTÁ CONDENADA A FRACASO.

El experto aseguró que el Tribunal no se expedirá sobre un caso hipotético de contaminación.


El especialista argentino en Derecho Internacional y actual defensor del Tribunal Penal de La Haya, Eduardo Hooft, cree que no prosperará el pedido del presidente argentino Néstor Kirchner ante ese tribunal para "frenar" la construcción de las plantas de celulosa en Fray Bentos.
Empero, aclaró que si ésta fuera para obligar a Uruguay a que dé más información es viable, pero para eso no es necesario ir a La Haya. Hooft admitió no estar de acuerdo con que el país litigue ante la Corte Internacional ya que -según cree- el caso no reúne los requisitos para que esto sea así y consideró que el gobierno, antes de apelar a esta instancia, debería haber agotado la vía diplomática o tendría que haber recurrido junto a Uruguay a un arbitraje para dirimir el tema. Advirtió que si la intención última es paralizar las obras "estamos condenados al fracaso", según una entrevista del periódico argentino "La Capital", reproducido por el portal Misiones on line.


Difícil para Kirchner. Así es como se ve, desde Argentina, el conflicto con Uruguay.




­¿Le parece bien o no que se recurra a La Haya?


-Yo estoy en contra porque no está agotada la etapa de la negociación y porque la Corte puede fallar en contra de Argentina. Esto es algo que la gente debe saber. El hecho es que no está comprobado el daño que puedan causar las plantas. Argentina puede argumentar que se violó el Estatuto del río Uruguay, porque no nos habrían informado y consultado sobre las obras. Pero otra cosa que la gente debe saber es que si en La Haya se resuelve que esto fue así, tal vez se considere que con la sola admisión de este hecho el daño estaría reparado.


-¿O sea que con una simple disculpa de Uruguay sobre este punto quedaría resuelto el tema para la Corte?


-Exactamente. Con que Uruguay reconozca y pida disculpas por no haber informado suficientemente a la Argentina el tema quedaría agotado.


-Otro aspecto de la presentación tendrá que ver con un pedido de paralizar las obras. ¿Le parece que los jueces darían una respuesta favorable a esto?


-No sé si es correcto que Argentina quiera paralizar obras por un bloque de cemento que aún no causa ningún perjuicio. Hay un criterio que es el de la tolerancia de la vecindad. No se puede imponer la limpieza absoluta del río. Las cargas de vecindad surgen de vivir en sociedad. El fundamento de toda demanda es el perjuicio sensible para la otra parte. Si no lo hay, las obras pueden realizarse y se pueden poner en funcionamiento. El instante decisivo es el de funcionamiento. La Corte jamás va a entender sobre lo que pueda pasar. Ningún tribunal de justicia actúa ante casos hipotéticos. Nadie le plantearía a un juez que el vecino va a traer dos perros y que lo van a despertar a la noche con sus ladridos. Es un ejemplo tonto, pero en el orden internacional está claro que Argentina no podría demandar hoy a Uruguay diciendo que dentro de dos años se va a empezar a contaminar las aguas y a generar mal olor. Si la demanda fuera para obligar a Uruguay a que dé más información es viable, pero para eso no es necesario ir a La Haya. Pero si la intención última es paralizar las obras estamos condenados al fracaso.


­¿Por qué cree eso?


-Mire, sólo dos veces la corte de La Haya hizo lugar a medidas cautelares y vea la magnitud de los casos: el genocidio de los serbios y montenegrinos en perjuicio de los musulmanes de Bosnia-Herzegovina y el otro caso fue haber impedido la ejecución de 53 mexicanos en Estados Unidos sin dar intervención al cónsul de México. Hay que comparar la magnitud de estos casos con el tema que nos ocupa ahora. Para dictar una medida cautelar se requiere un peligro inminente o presente, grave e irreparable. Acá no sabemos a ciencia cierta si hay un peligro inminente y si lo hay, si será grave o irreparable.


­¿Entonces mientras no haya un daño concreto no habría margen para una respuesta favorable al pedido de paralizar las obras?


-Hoy no sabemos si habrá o no habrá contaminación. Y si la hubiera, desconocemos su gravedad. Si es cierto que Botnia va a usar la misma tecnología que usa en Finlandia, yo no tengo ninguna duda de que la Corte va a desfavorecer a Argentina. La gente también debe saber cómo está compuesta la Corte. En estos momentos hay una jueza inglesa, que es la presidenta, y en su país hay plantas de celulosa que trabajan con esta tecnología. Este es un problema técnico y no un problema de derecho internacional. Acá no estamos hablando de determinar fronteras o de asignar territorios. Es una discusión de ingenieros químicos y ambientalistas que tienen que decir si hay o no contaminación y, si la hay, en qué medida.


­¿Entonces se podría decir que este conflicto es muy poca cosa para la Corte de La Haya?


-Por supuesto. Argentina argumenta que Uruguay no quiere brindar información. Yo no sé qué se ha hecho, pero no me he enterado de que Kirchner haya invitado a Vázquez a crear un tribunal de árbitros peritos especialistas para que dictamen algo al respecto. Yo le digo a los gobiernos: "¿Por qué no nombran a tres expertos que analicen el tema y hagan un dictamen?".


­¿Cree que hay alternativas antes de recurrir a La Haya?


-Sí; como ya le dije, se podría ir a una pericia arbitral hecha por expertos, ni argentinos ni uruguayos, para que hagan un dictamen. Uruguay y Argentina pueden acordar que sea vinculante o no. Tal vez sería prudente decir que no sea vinculante, pero esa es la antesala de La Haya.


­¿En la región no existe otra instancia a la que recurrir, dentro del Mercosur o la OEA?


-No, no hay otro tribunal. Uruguay insiste con el Mercosur pero para gestiones políticas. El sistema de arbitraje del Mercosur es el del Tribunal Permanente de Revisión que entiende en cuestiones comerciales. No tiene previsto tratar temas como el de las papeleras.


­¿En cambio Uruguay sí podría recurrir al tribunal del Mercosur por los perjuicios causados por los cortes de ruta en Gualeguaychú?


-Eso sí. Uruguay puede hacer un planteo en el Mercosur porque se está obstruyendo la circulación de personas y de mercaderías, garantizadas por el Tratado de Asunción. Con este tema también existe la posibilidad de demandas de terceros estados como Chile ante La Haya o de parte de las mismas empresas afectadas.


­A pocos días de que el gobierno recurra a la Corte de La Haya ¿qué debería saber la opinión pública?


-El gobierno debería informar los posibles resultados de este juicio y plantear claramente cuál es la sustancia del reclamo. Una cosa es reclamar información de parte de Uruguay y otra muy distinta es pedir la paralización de las obras. Yo creo que esto último no va a tener éxito. Por eso el gobierno tiene que informar qué costos tiene ganar o perder el proceso. El gobierno tiene que hacerle saber a la población que esta sentencia es la última instancia en ámbito de Naciones Unidas y que habrá que respetarla. *

viernes, mayo 12, 2006

PLANTAS DE CELULOSA: CARTA ABIERTA DEL INTENDENTE DE RÍO NEGRO.

RelojesWebGratis!


lunes, mayo 08, 2006

CARTA ABIERTA DE OMAR LAFLUF, INTENDENTE DE RIO NEGRO, URUGUAY.



Queridos compatriotas:



Me resulta muy difícil resumir todo lo que ha pasado últimamente en el país y en mi departamento respecto al tema de las plantas de celulosa.


Desde hace tres años venimos recibiendo y estudiando informes sobre estas inversiones que, por su volumen y por su apuesta al futuro, colocan a Uruguay en un lugar destacado en el mundo. Nadie invierte cerca de 2.000 millones de dólares para desarrollar una verdadera cadena productiva (que debería terminar produciendo papel, generando aún más riqueza y trabajo para miles de uruguayos y uruguayas) si Uruguay no fuera un país que brinda suficientes garantías de estabilidad social, económica, política e institucional.


La mayoría de nuestras producciones agropecuarias salen del campo al puerto y de allí a los mercados del mundo, sin el suficiente valor agregado. Esto no le sucede a Argentina, que es uno de los más grandes productores de soja pero también de aceite, justamente por su escala de producción, por mencionar sólo un ejemplo.


Como intendente de Río Negro pero también como uruguayo, no quiero seguir viendo cómo se van los troncos (y en el mejor de los casos los chips) del campo al exterior mientras nuestros hombres y mujeres se quedan con las manos vacías y sin aprovechar al máximo el potencial en generar puestos de trabajo. Pero este sólo motivo, con ser importante, no sería suficiente para defender las inversiones en la producción de celulosa.


Siempre dijimos que no estamos únicamente ante una ecuación económica, una inversión que provoca desarrollo económico y social , y por otro lado aporta tecnología de última generación en la que los uruguayos y uruguayas podremos también destacarnos. Digámoslo una vez más: la información de la que se dispone en Uruguay y en el mundo sobre la tecnología que se va a usar en la producción de pasta de celulosa nos da las más absolutas garantías de un manejo ambiental serio y responsable.


Llevamos tres años analizando información, estudios, relevamientos y los datos más exhaustivos de los efectos ambientales de este tipo de plantas. A modo de resumen entre cientos de estudios, contamos con los realizados por las propias empresas, los de la Dirección Nacional de Medio Ambiente (la DINAMA) y los permisos que ésta otorgó para cada una de las etapas de construcción, el informe de la Ombusman de la CAO, el informe preliminar de la CFI, el informe de la Comisión Binacional, el informe último del experto canadiense Wayne Dwemychuck que evaluó el informe de impacto acumulado de la CFI, además de varios documentos de científicos universitarios argentinos de reconocida trayectoria y prestigio internacional.


En cuanto al argumento de la violación del Tratado del Río Uruguay, vale destacar que el trabajo conjunto de los cancilleres de ambos países, Bielsa y Operti, dio por terminado el diferendo por las plantas de celulosa en Uruguay. El texto de las páginas 106-107 y 126 de la Memoria Anual de la Nación Argentina del año 2004 resulta totalmente esclarecedor.


Por otro lado, las dos delegaciones de Argentina y Uruguay integrantes de la CARU acuerdan un protocolo con el nombre de Plan de Monitoreo de la Calidad Ambiental del Río Uruguay en áreas de Plantas Celulósicas, cuya referencia figura también en la Memoria Anual.


Cuando comienza la protesta argentina se hace en base a que éstas plantas producen dioxinas y que éstas van a producir enfermedades de piel, cáncer, malformaciones y caída del cabello. Nada de eso es cierto. Hace ya muchos años que ha habido un cambio en la tecnología de producción pasta de celulosa. Tanto es así que ya no se incluye esta industria en las fuentes de emisión de dioxinas con potencial de afectación al medio ambiente y a la salud.


Los estudios en el caudal del Río Uruguay están hechos con todos los niveles posibles. Sin embargo, es importante destacar que el diseño de tratamiento de efluentes líquidos está hecho para adecuarse al Digesto del Río Uruguay, que exige una mezcla total antes de los 1000 m a partir del punto de descarga, en el mínimo caudal de 500 metros por segundo, que sería la peor situación posible. Es bueno saber que el caudal promedio del Rio Uruguay es de 6000 m/seg.


Los estudios sobre los olores que puedan emanar del proceso dicen que éstos se pueden producir en el arranque de la planta, hasta que entra en régimen de producción pleno y se estabiliza el sistema, durante un tiempo reducido y hasta una distancia de entre 8 y 10 kilómetros, y luego durante interrupciones que pueden darse y esto será pocos días y pocas horas en esos días. Lo más curioso es que por el régimen de vientos estudiados la concentración de olores que superen el umbral de percepción olfativa será cerca de la planta de Ence y no en las ciudades.


Cuando se habla de los sistemas de producción TCF ( totalmente libre de cloro) y ECF (libre de cloro elemental), significa que antes se usaba cloro como elemento blanqueador de la pulpa y en el ECF se usa dióxido de cloro que prácticamente no genera dioxinas, a diferencia del sistema anterior y las que genera no son bioacumulables, son iguales a las de origen natural , y además en concentraciones prácticamente imperceptibles. Si bien el sistema TCF no usa cloro sino peróxido de hidrógeno (agua oxigenada) prácticamente no tiene diferencias en los efluentes con el ECF. Además, son muy pocas las plantas que usan este sistema en el mundo porque produce una celulosa que genera un papel con menos brillo y calidad, por lo que los mercados no demandan este papel. Y desde otro punto de vista requieren más madera que el proceso ECF. Vale la pena destacar que el 90% de las plantas en el mundo utilizan tecnología ECF.


Mucho se ha hablado de los problemas que ocasionan las plantas de producción de pasta de celulosa. Pero observamos que reiteradamente se refieren a la planta de Pontevedra en España o a la de Valdivia en Chile, sin mencionar las miles de plantas que existen en el mundo que rondan las 10.000. En la de Pontevedra es cierto que hubo un problema en la década de los noventa, en ese momento se cambia de tecnología. Sin embargo está autorizada a funcionar hasta el año 2017. Este plazo no es por causas ambientales, sino por que se vence la concesión de uso del suelo.


Respecto a lo que pasó en la planta de Valdivia, me remito a la sentencia de la Primera Sala de la Corte Suprema de Justicia de Chile, que, con dictamen unánime de cinco votos contra cero, sentenció: "no hay prueba alguna que el río Cruces y, en lo que interesa, el Santuario de la Naturaleza Carlos Andwandter haya sido contaminado por Celulosa Arauco S.A. al operar su planta de San José de la Mariquina o que exista una amenaza de contaminación".


Es falso que las plantas que se van a construir en Fray Bentos sean las plantas más grandes del mundo. En Brasil hay una planta en funcionamiento que por sí sola produce 2,5 millones de toneladas celulosa al año.Brasil produce entre 10 y 12 millones de tt/año. Por citar otro ejemplo, en Finlandia existe un río binacional, con un caudal 10 veces menor al Río Uruguay, que en una extensión de 13 km se producen 4 millones de toneladas al año. Aguas debajo de ese río, la ciudad de San Petersburgo, en Rusia, toma el agua para distribuir a la población.


El presidente Argentino, Néstor Kirchner, justifica las plantas de su país diciendo que producen la mitad de las nuestras pero el problema no es el volumen de la producción sino la contaminación que genera la tecnología que se usa. Algunas de esas plantas argentinas usan cloro elemental para blanquear la pulpa, produciendo toneladas de dioxinas, por lo que resultan altamente contaminantes, a diferencia de las que se van a instalar en Fray Bentos. El gobierno argentino ha solicitado también que se paralicen las obras para realizar estudios. Nótese que ambas cosas se pueden realizar al mismo tiempo. Si el gobierno argentino necesita analizar mas los estudios realizados, si se necesita mas información somos los primeros en apoyar su realización, como hemos ofrecido en innumerables y reiteradas oportunidades, pero para eso no se necesita detener las obras. Desde que se inició el pedido desde la Argentina, han pasado ya muchas veces noventa días.


Y lo decimos con la seguridad y la tranquilidad espiritual, moral y técnica que nos aportan todos los informes anteriores que sostienen que de los parámetros que se deben estudiar, todos absolutamente todos, están muy por debajo de lo exigido por las normas más estrictas del mundo.


Todas estas plantas deben contar con certificaciones de gestión ambiental muy exigentes para colocar su producción. Los países europeos exigen además que cuando una industria de su país se instala fuera de su territorio, debe cumplir por lo menos las mismas exigencias que en su país de origen.


Además debemos tener en cuenta que estas industrias necesariamente funcionan bajo la certificación de normas ambientales reconocidas a nivel mundial. Estas normas implican que los proveedores y la materia prima utilizada (plantaciones),también deben incorporar en sus empresas un sistema de gestión ambiental. En éste momento Uruguay tiene 400.000 has certificadas y como consecuencia todo esto conduce a una mejora general en el cuidado del medio ambiente con un efecto multiplicador.

Siempre hemos propiciado el diálogo sobre la base de la racionalidad y del objetivo de enfocarnos en intereses comunes tales como la protección del medio ambiente, la generación de puestos de trabajo en consonancia con un desarrollo sustentable y el desarrollo social de nuestras regiones. Muchas veces hemos dicho que los gobernantes somos responsables de hasta donde llevamos la opinión publica, porque justamente somos formadores de opinión. Pero por sobre todas las cosas está el hecho que los gobernantes no somos dueños de las poblaciones sino que somos meros representantes de Instituciones, y por eso, antes que nada, debemos respetarlas. Los gobernantes ni siquiera son dueños de sí mismo sino que debemos ajustarnos permanente en pos del bien común, de la comunidad que representamos, en el marco de las instituciones legales que representamos, dejando de lado nuestros propios sentimientos, subjetividad y hasta el tiempo que le dedicamos a nuestras familias. Ese es el principio primordial que nos mueve y nos motiva día a día a seguir en el camino que consideramos correcto.


Todo lo hecho hasta ahora, y lo que seguiremos haciendo en el futuro, ha sido siempre con el norte puesto en que somos un País que defendemos el medio ambiente, que estamos bien rankeados en el mundo en su protección y en desarrollo sustentable y que lejos está de nosotros el pensar en provocarle daño a nuestras familias y a nuestros vecinos. Vale la pena decir aquí que la distancia de la planta de Botnia a Ñandubaysal (balneario privado en Gualeguaychú ) es de 14 Kmts , y , a la ciudad de Gualeguaychú es de 30, mientras que a Fray Bentos es de 7 Kmts. Que sepan todos que por más trabajo y riqueza que nos traigan estas inversiones , si a cambio provocamos un daño ambiental no habríamos apoyado estas inversiones bajo ningún concepto.


Todo lo dicho reafirma que nuestra defensa no ha sido a la ligera, ha sido como actuamos los Uruguayos, con conocimiento, con respeto, con dignidad y con firmeza. La inmensa mayoría del País está respaldando el trabajo en defensa de ésta causa . He dejado para el final el tremendo daño provocado por un bloqueo del transito fronterizo, ejecutado por la asamblea de Gualeguaychú, pero contemplado, tolerado y apoyado por el gobierno Argentino que era quien tenía la obligación de haberlo evitado.


Esperando que ésta nota aclare algunos puntos, y que sirva para allanar caminos de entendimiento , los saluda muy atte.



Dr Omar Lafluf Hebeich, Intendente Municipal de Río Negro, Uruguay.

lunes, mayo 08, 2006

PRESIDENTE TABARÉ: ¡NADA HAY PARA NEGOCIAR!

Montevideo, lunes 3 de abril de 2006.

Presidente Tabaré:

nada hay para negociar !

ninguna concesion !

solo defender la dignidad y

la soberania de uruguay !

El gobierno argentino no puede acusar a nuestro país de haber iniciado este conflicto binacional "por haber violado el Tratado del Río Uruguay" : ambos países cometieron errores formales, que ya fueron subsanados por los acuerdos firmados el año pasado por las Cancillerías. ¡Basta de pretender ningún revisionismo inconducente!
El presidente Kirchner representa a la totalidad del pueblo argentino y sabe que los grupos piqueteros del litoral no solo representan intereses muy locales, sino que ellos mismos son una expresión minoritaria dentro de su nación. Se sienten con el poder que les dan los actos de fuerza ilícitos que no son reprimidos por la Ley.
Ningún acuerdo que se pueda pactar va a ser aceptado por estos grupos piqueteros.
Ni la Presidencia ni la Cancillería argentinas pueden pretender incluirlos en tratativas binacionales, ni utilizar sus banderas extremistas, maximistas, irracionales.

El gobierno que preside el Sr. Kirchner, debe terminar de asumir plenamente que:
- Las dos Plantas de Celulosa en construcción cerca de Fray Bentos, se van a terminar y van a funcionar allí junto al Río Uruguay.
- Van a utilizar la tecnología ya acordada, es decir la producción de celulosa por el método ECF (libre de cloro elemental).
- Se designará una comisión técnica internacional para que realice un estudio de impacto ambiental físico previo, evaluando la presencia conjunta de las dos plantas, pero destinado exclusivamente a certificar que los valores de contaminación pueden mantenerse por debajo de los límites aceptados internacionalmente y eventualmente recomendar medidas que pudiesen mitigar efectos indeseables. Este dictamen técnico no será vinculante, ya que ello comprometería la soberanía de ambos países.
Por impacto ambiental físico debe entenderse el estudio sobre el agua, sobre el aire y sobre la tierra (pero éste queda solo dentro de la soberanía uruguaya).
La Cancillería argentina ha inventado un tipo de estudio de impacto ambiental que incluye efectos sociales, efectos turísticos, efectos urbanísticos, efectos de mercado, efectos políticos : absurdo y ridículo. Pensar, que el tratado del Río Uruguay solo trata del cuidado de la calidad de las aguas... Uruguay propone y acepta el estudio de impacto ambiental físico, pero no esta ampliación conceptual absurda, porque ya no sería de fundamentación técnica.
- El gobierno uruguayo propone al argentino la integración de otra comisión técnica binacional para hacer el seguimiento de las obras de las dos plantas elaboradoras de celulosa y luego monitorear el funcionamiento de las mismas, monitorear la calidad de las aguas y del aire, comparando sus resultados con los valores establecidos previamente según normas internacionales.

Sea cual sea el acuerdo que se realice entre ambos gobiernos, o que no se realice, el presidente Kirchner deberá resolver la situación de los piqueteros del litoral.
El gobierno argentino al hacer declaraciones a la prensa uruguaya, en el sentido de que si se vuelven a instalar los piquetes en las rutas, no van a intervenir tampoco ahora, procura presionar (a pechar) al gobierno uruguayo. Uruguay esto no lo debe permitir. "No entrar en corral de ramas".
Si se reinstalasen los piquetes con tolerancia del gobierno argentino, Uruguay deberá recurrir a una instancia internacional, como el Tribunal de Solución de Controversias del MERCOSUR. O dejar que la controversia sea resuelta ante la Corte Internacional de Justicia, en La Haya.
Como dijo el Dr. Batlle :Si estuvimos 200 años sin puentes, podemos seguir prescindiendo de ellos ... dejamos a los piqueteros en sus piquetes haciendo terapia de grupos y cuando Argentina se dé cuenta que se perjudica demasiado quizás los convenza de salir.

josepepedro.