lunes, diciembre 04, 2006

REQUIEM PARA UNA ASAMBLEA.




Requiem para una asamblea .

por el Dr. Mario R.Féliz (*)

Mentira y poder.

“La razón de este gran celo por ver la llanura de la Verdad es que el pasto adecuado para la mejor parte del alma es precisamente el de aquella pradera, y la naturaleza de las alas por las cuales el alma adquiere su ligereza se nutre precisamente de él.” Thomas Cahill [1].

Ha pasado casi un año desde que, el conflicto por las plantas de celulosa, sacudiera el país. Entonces, no pude resistir involucrarme principalmente por la evidente ignorancia que, sin inhibiciones, exhibían aquellos que hablaban sobre el tema a través de los medios de difusión.
Desde el lugar de viejo profesor de química, siempre interesado en los “problemas del país”, pensé que era mi obligación contribuir a la ilustración popular. ¡Para ello debía estudiar! Sabía un poco de química pero, jamás había prestado atención a la industria de la celulosa.
Después de investigar el asunto durante un buen tiempo, con exclusiva dedicación, imaginé que podía decir algo y redacté “Soldados de cartón” [2]. Desde entonces, con mínimos altibajos, mantuve mi interés en el tema aprendiendo y escribiendo.
Hoy, sintiéndome todavía un intruso, después de leer y escuchar -a científicos y técnicos dedicados profesionalmente a la industria celulósica- después de observar y reflexionar creo hallarme en condiciones de alardear por la posesión de una base suficientemente sólida como para analizar el problema en la integridad de su trama compleja.
Aún estoy convencido de que el sustento del conflicto es la ignorancia de los más. No obstante, ya no albergo dudas de que las causas de su nacimiento y persistencia se encuentran en el interés y la hipocresía de los menos, de aquellos que, al decir de Quevedo, “vuelven la cara hacia otro lado para dejar pasar la verdad”.
Verdad que, algunos la sacrifican ceremonialmente auto-convencidos de que la ofrenda cotidiana, es inevitable para asegurar que cada noche muera al amanecer [3]. Otros, simplemente, la abortan terapéuticamente porque edifican poder o defienden intereses desde el hábito lúgubre de la mentira.


La verdad es que la planta de celulosa, que pronto estará construida sobre la ribera oriental del río Uruguay, no afectará la calidad de las aguas del río como no lo hacen similares instalaciones modernas en ninguno de los países que militan entre los grandes productores de celulosa (USA, Canadá, Suecia, Finlandia, Brasil, Chile, etc.) [4].

La verdad es que, en la actualidad, esta industria se ajusta a las más estrictas normas y que las únicas referencias negativas agitadas por estas latitudes- agigantadas hasta la dimensión de fábula- eran falsas (Valdivia) o resabios de épocas pasadas (Pontevedra).
La verdad es que tampoco habrá “contaminación visual” sobre el balneario de Sánchez Álzaga, debido a que la distancia que lo separa de la fábrica es de 13,1 km !!
Y, con tal separación, parte de la temida chimenea de (115 m) será absorbida por la curvatura terrestre y la imagen de los edificios, ubicados a 131 cuadras, apenas se observará desde la playa .

Pero la mentira no sólo ha sido el lenguaje de los “asambleístas” y de los políticos locales y nacionales. La mayor parte de la prensa oral, televisiva y escrita ha sido cómplice.
Evidencia reciente, de ese comportamiento, lo constituye la fotografía engañosa, publicada por La Nación el lunes 16 de octubre y el martes 17 de noviembre de 2006. Las fotografías fueron atribuidas a Rodrigo Néspolo, fotógrafo habitual del matutino, quién usó un teleobjetivo de 300 mm. para la primera.

VER FOTOS ADJUNTAS :

La fotografía a la derecha, tomada con un teleobjetivo de 80 mm, presentada por el gobierno argentino ante La Haya [5], muestra una imagen más real de la visión desde Ñandubaysal. Desde luego, a ojo desnudo, la otra orilla se confunde con el horizonte y no molesta ninguna visual.

A pesar de que hay quienes todavía repiten frases hechas de falsedades, los “asambleistas” (y los funcionarios) bien saben como son las cosas. Por ello repiten: “No queremos monitorear, no queremos las plantas”. Naturalmente, el control pondría en evidencia la falsedad de todo el asunto. Mostraría la contaminación actual de los ríos y permitiría verificar en forma fehaciente futuras contaminaciones.

¡Por ello, al asambleísta Ing. Héctor Rubio, quien se animara a viajar y ver las plantas finlandesas, lo ejecutaron, lo borraron del mapa, lo condenaron al exilio!


¡En el pueblo el disidente no se atreve a opinar libremente! Se practica el hostigamiento y se promueve el miedo. Y cuando alguien se anima a hacerlo ...



Foto Tres
La fotografía muestra el “escrache” de que fuera objeto la casa familiar de Rubio. Es inevitable recordar a los “camisas pardas” nazis pintando la estrella de David en las casas de los Judíos, ¿habrá que esperar una Kristallnacht a orillas del río de los pájaros?


Todos los medios de prensa locales trabajan en función de esta locura. El diario El Argentino, El Dia de Gualeguachú, Radio Máxima (FM), la AM 680 LT41, el gobierno municipal, las escuelas provinciales, etc., etc., propalan la nueva religión.
Una especie de show televisivo, donde el rol de “Truman” [6] lo juega el pueblo de Gualeguaychú. Un auténtico andamiaje totalitario.

Adorno [7], nos dice: “El totalitarismo significa la ausencia de límites, la no concesión de tregua alguna, la conquista con dominación absoluta, hasta el exterminio completo del enemigo escogido…..Para la dominación totalitaria es esencial que nada esté garantizado, que no se interponga ningún límite a la arbitrariedad implacable”.

Llaman “grito blanco” a la utilización de los niños en su cruzada, llevados por sus maestros, a su vez, obligados por el Gobierno provincial.

Con valentía, Rubio, en uno de sus recientes reportajes [8], nos hace saber: “les dicen a los chicos en las escuelas que (por culpa de la pastera) no podrán tener hijos”. ¡Ya sabíamos que el maestro jubilado devenido apicultor, comerciante y asambleísta jacobino, Juan Veronesi, aleccionaba a alumnos y maestros en las escuelas locales, de lo cual se ha jactado públicamente! [9].

En los años sesenta y setenta, siendo estudiante en la Universidad de La Plata, solía escuchar en sus pasillos que la verdad nacía del fusil, haciendo una paráfrasis de Mao. Aprendimos que del fusil sólo emergen balas.
No obstante, aquel anatema ha sido hoy sustituido por otro más adecuado a la época: la verdad surge de la asamblea.
Einsten, quién se asombraba ante la inteligibilidad de la naturaleza, es decir, ante la posibilidad de comprenderla, también enseñaba que no se puede obtener un resultado diferente repitiendo el mismo procedimiento.

La verdad no nace de un fusil, tampoco nace de un repollo y mucho menos de una asamblea. La verdad no nace, se descubre. Es el resultado de la investigación.

Diría que, básicamente, probar quién es el asesino implica el uso de un método similar al requerido para verificar si los bañistas de Ňandubaysal son alcanzados y dañados por los efluentes provenientes de la orilla opuesta o por los que descienden por el Gualeguaychú.

Algo huele mal en la comarca.

“Yo no estoy loco sino cuando sopla el Nordeste; pero cuando corre el Sur, distingo muy bien un huevo de una castaña”. Hamlet [10].

Mientras tanto, los vecinos del Barrio Don Pedro (de Gualeguaychú) se quejan porque los efluentes de la empresa RPB SA (Baggio), instalada en el parque industrial del pueblo, “afecta, no sólo, el medio ambiente de ese lugar, sino también la calidad de los pozos de agua potable y la salud de los pobladores. Hay días en que el aire es irrespirable por el mal olor. Además, los estudios realizados en un laboratorio local, prueban la contaminación de las napas” [11]. Baggio, en estos días, provee de bebidas a los piqueteros de Arroyo Verde.
En realidad en ese Parque, ubicado a la vera de la ruta 14 entre los dos accesos a la ciudad, se han instalado una treintena de empresas, la mayoría de ellas pertenecientes a la industria química o metalúrgica.
Veamos, a modo de ejemplo, un par de tales establecimientos.
El primero, Laboratorios PYAM, fabrica pastillas potabilizadoras de agua. Lo hace a partir de un compuesto que libera hipoclorito (ClO-) el cual finalmente produce cloro elemental (Cl•), ambas sustancias de acción bactericida.

La segunda es UNIONBAT SA, una fundición de plomo (Pb) y fábrica de acumuladores (baterías). Ésta es una actividad industrial con un alto potencial de contaminación, por la diseminación en superficie y la percolación de plomo hacia las aguas subterráneas.

Los efluentes líquidos del Parque, cloacales e industriales, son depurados por agitación aeróbica y luego vertidos a una cañada por la cuál seguirán su derrotero hasta el arroyo Gualeyán quien terminará ofreciendo el tributo de sus aguas al río Gualeguaychú, apenas al norte de la toma de agua del pueblo y de los balnearios existentes en playas del Gualeguaychu, como Solar del Este.
La disposición de los desechos sólidos es responsabilidad de cada una de las empresas.
En nuestra recorrida encontramos, en el sudeste del pueblo y en las proximidades del río, la planta de tratamiento de efluentes cloacales puesta en marcha en mayo de 2005.
La vieja planta, inaugurada en 1920, dejó de prestar utilidad en la década del setenta. Desde entonces, y por cuarenta años, los efluentes cloacales fueron vertidos sin tratamiento alguno al manso y meandroso Gualeguaychú, en las proximidades de la desembocadura del arroyo del Cura.

El río, sin prisa ni pausa, ha llevado durante todos esos años su rico contenido hasta el mismísimo balneario Ñandubaysal, sin que los bañistas advirtieran o fueran advertidos del fenómeno y de cómo el mismo podría afectar la calidad de las aguas que disfrutaban.

Con la nueva planta de tratamiento, según proclama la alcaidía, acabó una dolorosa historia. En realidad, la decisión de construirla se tomó después de que una gran inundación desparramara “urbi et orbi” los efluentes de referencia y, sin embargo, se demoró varios años más en concretarla.

Durante el paseo por la planta de tratamiento, encontramos una sala de “cloración” donde se encuentran tres grandes cilindros conteniendo, cada uno, 900 kg de “cloro elemental”. El cloro (Cl2) se utiliza para desinfección de los efluentes antes de verterlos a la cañada Las Achiras por donde son conducidos al Arroyo del Cura y finalmente al perezoso Gualeguaychú.
Desde luego ese proceso, dependiendo de la cantidad de materia orgánica disuelta, produce compuestos clorados de toxicidad variable.

Los sólidos decantados tienen que ser retirados, como barros, de las piletas y dispuestos sobre la playa de secado. Este proceso deberá hacerse cada dos años. Una “barrera forestal” (¿eucaliptos?) funcionará ante la “eventual” generación de olores, evitando que estos se propaguen a las zonas aledañas….
Hace muchos años que el Carnaval del pueblo es famoso. Se celebra en el corsodromo, donde desfilan las comparsas, construído a lo largo de las viejas instalaciones ferroviarias que se encuentran a no más de 1500 metros de la Planta sanitaria.
Al pueblo y al Carnaval se accede por la ruta 14, quedando la costa occidental del río Uruguay a más de 15 km de distancia del corsodromo. Los turistas que visiten el pueblo y disfruten del Carnaval podrían no ver nunca la planta de celulosa. Y si se acercaran a las playas del Uruguay la verían a lo lejos, en el horizonte. El Carnaval, que es la principal atracción turística de la ciudad, no se verá afectado. Más aún, según Sebastián Bel [12], Gualeguaychú se apresta a vivir “la mejor temporada turística de la historia”.

¿Porqué, entonces, tan enjundiosa irracionalidad?


¿Girondinos, Montañeses y Sans-culotterie?

¿Pueblada? ¿Revolución? ¿Estallido? Ante tales interrogantes, Roberto Cagnoli (comerciante) respondía: “Llámenlo como quieran, pero la verdad es que la historia cambia cuando el pueblo pone el cuerpo en la calle y es lo que estamos dispuestos a seguir haciendo” [13].

En los primeros meses del 2006, Tirso Fiorotto [14], escribió un artículo para La Nación donde analizaba quien era quién en la Asamblea.
Según su apreciación “el piquete está formado por la típica clase media, y allí la mayoría reniega del mote de piqueteros”.
Uno de ellos ratificaba su pertenencia de clase: “Nosotros no somos unos muertos de hambre, no andamos con máscaras”.

Efectivamente, la mayoría de los participantes pertenecen a distintas capas de la burguesía local. Como dice Fiorotto, “los barrios pobres de Gualeguaychú parecen más ocupados en sobrevivir, y no muestran tener la misma visión crítica”.
Coincidentemente, durante la Revolución Francesa (1792), los trabajadores asalariados tuvieron una escasa participación .
La burguesía de entonces reclamaba libertad, objetivo no muy atrayente para el parisino asalariado quien, además, no cobraba el jornal si no cumplía con su trabajo.
Esta burguesía reclama por su “calidad de vida”, mientras, Juan Andrés Bogado (24), su compañera Rocío Jiménez (25) y sus siete hijos sobreviven en su rancho, en un terreno que no es propio, y reclamando autorización para pescar con redes (para su subsistencia) en las aguas del río Gualeguaychú, frente al balneario Solar del Este [15].
Juan y su familia forman parte de las 13.000 personas con necesidades básicas insatisfechas en Gualeguaychú.

Entre nuestros girondinos tenemos a los empresarios más importantes de la zona y algunos otros a quienes la radicalización podría, eventualmente, perjudicar. Uno de ellos defendía su condición cuando se discutía una nota dirigida al gobierno nacional: “Si hablamos de capitalismo, estamos corriendo de lugar a los que acá somos capitalistas, tenemos que incluir, no expulsar”. Lo hacía rechazando la propuesta de algún jacobino del Ejercito Alpargatista [16], probablemente.
Finalmente, jacobinos y sans-culottes han ido ganando terreno. En su camino ascendente, ya han guillotinado un par de girondinos (Rubio y Melo) acusados de traidores. Sin embargo, la escena actual parece estar dominada por la sans-culotterie (artesanos y tenderos [17]), siendo sus representantes más destacados el pizzero Pouler y el almacenero Fritzler.

Sus posiciones extremistas contra la industria forestal, incluida la producción de celulosa, y los cortes de ruta buscan perjudicar al pueblo uruguayo (como lo han expresado los asambleístas en incontables ocasiones). Y lo hacen. Sin embargo, también perjudican a los pobladores de todo el Litoral.

Desde su posición egoísta, por la cuál sólo cuentan sus intereses económicos o políticos o sus creencias, olvidan los intereses o creencias de los otros. Han llevado su fanatismo al punto de no retorno. El jacobino Rivollier, a quién estoy escuchando, a través de la radio mientras escribo este párrafo, confirma mis temores cuando explica, al periodista que lo entrevista, que ya no puede dar marcha atrás.

El desarrollo de la industria forestal, con todo su enorme potencial, es una oportunidad única para sacar a las provincias mesopotámicas de la pobreza, para contribuir al desarrollo nacional, para aumentar la cooperación con Uruguay y el resto de los países del MERCOSUR, promoviendo una más sólida y provechosa integración regional.

Lo que está haciendo la Asamblea, muy lejos de ser una contribución al interés nacional, es una zancadilla al desarrollo, a la eliminación de la pobreza, al afianzamiento de la amistad entre los pueblos y, finalmente, también un atentado contra el medio ambiente con su grosero e indiscriminado ataque contra industrias que se encuentran a la vanguardia de las tecnologías limpias. Y además, es un generoso aporte al desprestigio nacional.

Dicen que la Patria es un fusil y una bandera …

Algunos piqueteros de Arroyo Verde se sinceran y comentan en voz alta: “no hay que hablar más de contaminación, ahora el tema es la defensa de la soberanía” [18].
Sus voces invocan los espectros del chovinismo y como un conjuro la sentencia de Samuel Johnson, “Patriotism is the last refuge of the scoundrel” [19], se sacude el polvo de los siglos ante mi. .

Más de una vez la razón de nuestra gente se ha extraviado en los devaneos románticos del patriotismo. No es ésta una inclinación particularmente nuestra. Sin embargo, es claro que tenemos una clara vocación por la grotesca teatralidad de nuestros “sentimientos nacionales”.

Nuestros gobernantes, emergentes de la sociedad a la que representan, son particularmente propensos a la exhibición y uso de un “patriotismo” histriónico y demagógico.
Lo hacen, tal vez, porque el objetivo de la propaganda es afirmar la armonía entre el líder y sus seguidores.

La gente cubría la Plaza de Mayo, en el balcón "el General" se dirigía a la multitud rugiente: “Que sepa el mundo, América, que un pueblo con voluntad decidida como el Pueblo Argentino: Si quieren venir que vengan, les presentaremos batalla”. La enorme pancarta, que flotaba sobre las cabezas de los manifestantes, se agitaba frenética y proclamaba: "150 años pirateadas al fin recuperadas. "

Escribía Marx en 1852: “Hegel afirma en alguna parte que todos los grandes hechos y personajes de la historia universal aparecen, diríamos, dos veces. Pero, se olvidó de agregar: una vez como tragedia y la otra como farsa”[20]

La gente colmaba el Salón Sur de la Casa Rosada, detrás del atril el Presidente se dirigía a la abigarrada concurrencia: “cuando uno va a dar batallas, cuando va a dar luchas por las convicciones de un país, como en este caso la defensa del medio ambiente, y que allí estuvimos el Gobierno Nacional y los gobiernos provinciales asumiendo como causa nacional, “como causa nacional”, la defensa del medio ambiente en Gualeguaychú”.[21]

El General compadreaba contra la OTAN como un gran estratega. El Presidente lo hace contra Botnia, contra el Banco Mundial como un eco de las palabras del jacobino Rivollier: “Nos tocó pelear contra el orden mundial” [22].
Aunque en realidad se dedica a halagar a la asamblea y ofender al Uruguay, como corresponde a un gran “patriota”.
José Gómez Fuentes nos alentaba desde la pantalla del televisor: “¡Vamos ganando!
La Picolotti lo hacía desde Washington anunciando que habían demorado por 4 días la decisión del Banco Mundial.

El presidente K se enfurece con algunos periodistas que le señalan el fracaso de sus “tácticas” demagógicas. Nos recuerda el Beagle cuando K se opuso a la mediación papal, mientras hoy promueve la mediación de los Borbones.
Nos recuerda su lucha por los Hielos y, cuando la mediación de la OEA falló en nuestro favor, quiso hacer un asado con los gendarmes del Lago del Desierto para festejar la “victoria” sobre los chilenos.
Y hoy para completar su periplo latinoamericanista promueve las más diversas agresiones hacia el Uruguay.

No hay que reprimir a los que cortan las rutas como se hace en Santa Cruz.
Hay que ayudar a la gente de Gualeguaychú a conocer la VERDAD, hay que garantizar que los disidentes puedan expresarse sin temor, hay que garantizar los derechos constitucionales, hay que ganar ciudadanos y no adeptos.

El Presidente, en el discurso del Salón Sur, citó a Martin Luther King para contarnos su propio sueño. Sin embargo, el suyo en nada se asemeja al de King quien decía a la multitud de la marcha a Washington en 1963 [22]:

“¡Hoy tengo un sueño! Tengo el sueño de que algún día cada valle será elevado, y cada colina y montaña serán allanadas. Los lugares ásperos serán aplanados y los lugares torcidos serán hechos rectos, y la gloria de Dios será revelada y todo el género humano se verá unido.”

En el final del libelo, habré de confesar mi amor por la Patria, apasionado, porque la Patria, “la Patria son mis hermanos que están labrando la tierra” [23] en ambas orillas del río de los pájaros.

(*) Catedrático Universidad de La Plata.
en INFORME URUGUAY.



NOTAS:[1] De cómo los irlandeses salvaron la civilización, Thomas Cahill, G.Ed.Norma.[2] En htpp://personales.ciudad.com.ar/mfeliz/ puede encontrarse ese trabajo y otros sobre el tema.[3] Alusión a los sacrificios humanos efectuados ritualmente por los mexicas.[4] En www.ambienteydesarrollo.com.ar se puede encontrar información sobre la industria.[5] Las fotografías y el análisis de cómo fueron tomadas fue obtenido del Instituto de Ciencia e Investigación dirigido por J.Balseiro-Savio.[6] Nos referimos al film The Truman show protagonizado J.C.[7] Las referencias a Theodor W. Adorno proviene de Ensayos sobre la propaganda fascista, Ed.Paradiso.[8] Publicado en www.perfil.com 23/11/2006[9] Luis Anastasía, www.bitacora.com.uy [10] Hanlet, Principe de Dinamarca, W.Shakespeare.[11] Diario El Argentino de Gualeguaychu, 25/10/2006[12] Sebastián Bel, Titular del Consejo Mixto Turistico de Gualeguachu. [13] Marta Dillon desde Gualeguaychu, Pagina 12, 14/10/2006[14] Tirso Fiorotto, articulo publicado en La Nacion 23/04/2006 y en www.cronistadigital.com [15] Osvaldo J.Sosa en El Dia de Gualeguaychu, [16] Entre los militantes asambleístas hay un grupo autodenominado Ejército Alpargatista de Liberación Nacional catalogada por Fiorotto como ambientalistas anarquistas. Los más conocidos son Emilio Vitale y Flaco Claret.[17] La Revolución Francesa, Albert Soboul, Ed.Hysp américa[18] Beatriz Sarlo, Perfil 26/11/2006[19] Samuel Johnson, poeta y ensayista británico (1709-1784)[20] K.Marx, El 18 Brumario de Luis Bonaparte, 1852.[21] Los dichos del Presidente corresponde al discurso pronunciado 22/11/2006 en la Casa Rosada.[22] Reportaje publicaco en www.lavaca.org [23] Discurso de Martin Luther King pronunciado en la marcha a Washington el 28/08/1963[24] Poema español anónimo.

La Plata, 29 de noviembre de 2006



domingo, diciembre 03, 2006

MIENTE, MIENTE, QUE ALGO QUEDA ...









Miente, miente, que algo queda...

por Humberto Farro

Foto Revista - Fotografía Argentina


Agracedemos a la revista argentina Foto Revista su amabillidad al autorizarnos a reproducir este artículo, y los felicitamos por la grandeza de buscar y publicar siembre la verdad.

Las continuas mentiras de los Asambleístas, sumadas a la desinformación general de la prensa han instalado en la opinión pública Argentina numerosos errores de carácter geográfico.

En esta nota pretendemos aclarar con fotos satelitales la ubicación exacta tanto de Gualeguaychú y Botnia como de la playa Ñandubaysal y Fray Bentos.

¿La papelera (pastera) está frente a Gualeguaychú?

Esta es una de las mentiras más repetidas que ha instalado en la opinión pública Argentina el error de creer que la ciudad de Gualeguaychú se encuentra enfrente de la planta Orion de la empresa Botnia.
Esto es algo totalmente falso, Gualeguaychú está a más de 27 kilómetros de Botnia, a 11 kilómetros aguas arriba (tierra adentro) de la desembocadura del río Gualeguaychú en la laguna abierta al río Uruguay (ver Fotos 1 y 2).


¿Contaminación visual?

Otra de las mentiras habituales es decir que la playa de Gualeguaychú es la que está frente a Botnia, lo cual es también absolutamente falso.

La única playa de la zona sobre el río Uruguay es el balneario privado "El Ñandubaysal", zona de camping y recreamiento (ver
www.gualeguaychu.info/balneario.htm) que está a 15 km de Gualeguaychú y a 13,7 kilómetros de la planta de Botnia, que tampoco está enfrente sino muy a su izquierda (ver Foto 3).
En realidad, el balneario "El Ñandubaysal" no está propiamente sobre el Río Uruguay, sino DENTRO DE UNA LAGUNA DE RIBERA muy abierta por uno de sus lados hacia el Río Uruguay. El Río Gualeguaychú tambien desemboca dentro de esta laguna de ribera abierta.
Se observan dos lagunas de ribera unidas entre sí y la mayor francamente abierta hacia el río Uruguay.
La corrriente principal del Río Uruguay no penetra en dichas lagunas de ribera.
Bastante más cerca aunque tampoco enfrente está la ciudad de Fray Bentos, a 8,7 kilómetros (ver Foto ).



La Foto 5 muestra la costanera de la ciudad de Gualeguaychú, sobre el río Gualeguaychú, a 11 kilómetros de su desembocadura en la laguna riberense al río Uruguay.

En la Foto 6 se puede ver la obra en construcción de la planta Orion de Botnia y el puente internacional (inaugurado en 1976). Aquí se aprecia claramente que la mayor construcción de la zona es y seguirá siendo el mismo puente de casi 6 km de largo y 45 metros de alto sobre el río Uruguay.

En la Foto 7 se puede comparar la distancia entre Ñandubaysal y Botnia, que es la misma que hay entre la Terminal de Constitución y el cruce del Acceso Norte y la Av. General Paz en la ciudad de Buenos Aires: 13,7km.

En las siguientes fotos satelitales, tomadas de Google Earth (al alcance de cualquiera) (
http://earth.google.es/), se puede apreciar la localización exacta de la ciudad de Gualeguaychú, de la ciudad de Fray Bentos, de la playa privada de Ñandubaysal y de la planta Orion de Botnia.

Foto 1 - Panorámica de la zonaEn esta foto se puede ver la zona completa, Gualeguaychú, Fray Bentos, Ñandubaysal y Botnia


Foto 2 - Gualeguaychú - Botnia: 27,52 km En esta foto se aprecia que la distancia real entre Gualeguaychú y la planta de Botnia es de 27,52 kilómetros.

Foto 3 - Ñandubaysal - Botnia: 13,7 kmEn esta foto se puede comprobar que la distancia real entre el balneario de Ñandubaysal y la planta de Bonia es de 13,7 kilómetros, además de que NO está enfrente sino muy a su izquierda
¿contaminación visual?

Foto 4 - Ñandubaysal - Fray Bentos: 8,7 kmEn esta foto se ve la ubicación del balneario de Ñandubaysal con respecto a la ciudad uruguaya de Fray Bentos, 8,7 kilómetros, tampoco enfrente sino a su izquierda.

Foto 5 - Zona costera de GualeguaychúEn esta foto se puede ver la costanera de la ciudad de Gualeguaychú, sobre el río Gualeguaychú, a 11 kilómetros de su desembocadura en la laguna ribereña al río Uruguay.

Foto 6 - Planta Orion de Botnia y Pte. InternacionalEn esta foto se puede ver la obra en construcción de la planta Orion de Botnia y el puente internacional (inaugurado en 1976). Aquí se aprecia claramente que la mayor construcción de la zona es el mismo puente de casi 6 km de largo y 45 metros de alto sobre el río Uruguay.

Foto 7 - 13,7 km en la ciudad de Buenos Aires En esta foto se puede ver que la misma distancia que separa a Ñandubaysal de Botnia es la que hay entre la Terminal de Constitución y el Acceso Norte y Av. Gral. Paz.

Fuente:
Foto Revista Argentina



NO a la desinformación .

por Humberto Farro

Foto Revista - Fotografía Argentina


Absolutamente hartos de la desinformación a la que nos someten los medios de prensa argentinos, así como de la manipulación obscena de los políticos de este mi país, es que queremos iniciar esta mini campaña de información sobre el tema de las Papeleras (pasteras) que se están instalando en la república hermana de Uruguay.

Quisieramos dejar en claro una pocas cosas y recomendar fervientemente a nuestros lectores que lean los documentos cuyos links figuran al pié.

La Asamblea Ciudadana Ambiental Gualeguaychú afirma en los folletos que reparten, una gran cantidad de inexactitudes en algunos casos y simples mentiras en otros:

+Es mentira que la tecnología ECF esté prohibida en EEUU o Europa.

+Es mentira que la tecnología ECF sea una fuente de dioxinas y/o furanos.

+Es mentira que exista una legislación europea o de otras zonas que prohiba la importación de productos de origen animal o vegetal de zonas cercanas a plantas de celulosa.

+Es mentira que no se haya realizado un estudio de impacto ambiental serio y responsable.

+Es mentira que el funcionamiento de la planta de Botnia va a afectar las aguas del río Uruguay.

+Es mentira que la planta de Botnia va a afectar a los habitantes de Gualeguaychú y su zona circundante.

+Es mentira que Uruguay haya violado el tratado del río Uruguay.

+Es un disparate decir que el puerto de Botnia es ilegal, ya que está en un territorio EXTRANJERO y ha sido autorizado por su gobierno!!! El tratado del Río Uruguay no le da poder de veto a la Argentina.!!!

En realidad lo único cierto de lo que dicen los miembros de la Asamblea Ciudadana Ambiental Gualeguaychú es que el valor inmobiliario de las propiedades de la zona va a descender inevitablemente... pero esto va a pasar por culpa exclusiva de ellos mismos, ya que son ellos quienes mienten permanentemente y pretenden que creamos que la zona se transformará en un nuevo Chernobyl, lo cual es un verdadero disparate.
Es realmente patético que la prensa argentina, sobre todo algunos medios o programas considerados como "serios" no aborden este tema o lo hagan contribuyendo a la desinformación general.
Los habitantes de la maravillosa provincia de Entre Ríos deberían estar muy preocupados, no por la planta de Botnia que será una de las más modernas y seguras del planeta, sino por la altísima contaminación de las aguas que están provocando tanto los fertilizantes como los herbicidas usados en las extensas plantaciones de soja transgénica que existen en su provincia.
Los habitantes de Buenos Aires deberíamos estar muy preocupados por la muy real contaminación de la cuenca del Riachuelo-Matanza y por los peligros potenciales del Polo Petroquímico Dock Sud.
Los habitantes de todo nuestro país deberíamos estar muy preocupados por la muy real contaminación de las numerosas papeleras que funcionan en nuestro territorio utilizando métodos obsoletos (como el de cloro libre que sí genera dioxinas y furanos) y no tienen tratamiento de efluentes, así como de las numerosas explotaciones mineras que envenenan literalmente las napas de agua de donde están instaladas.
Argentinos, por favor, seamos un país serio y digamos NO a la desinformación y la prepotencia.


Fuente: Foto Revista



sábado, diciembre 02, 2006

NIÑOS: VICTIMAS INOCENTES DE LA GUERRA.

Niños:

Víctimas Inocentes de la Guerra.

Por Lic. Luis Anastasía (*)

''La educación consiste en enseñar a los hombres no lo que deben pensar, sino a pensar.''
Anónimo

''Cuando una multitud ejerce la autoridad, es más cruel aún que los tiranos.''
Platón



Hace unos 2.300 años Platón, el atleta, poeta y filósofo más conocido por el apodo que por su verdadero nombre, fundó la Academia, lugar desde donde promulgaba el uso de la razón como el camino para llegar al conocimiento, sistematizando el pensamiento inductivo utilizado por su maestro Sócrates.

Unos 800 años después de su fundación la Academia fue cerrada por el emperador Justiniano, porque la veía como un obstáculo para el crecimiento y la expansión del cristianismo ya que la sola razón no lleva a la fe.

Pero lo que legó al mundo es indeleble y nuestra forma de pensamiento actual está fuertemente influida por sus logros, teniendo en cuenta que se puede considerar como el antecesor, entre otras cosas, que estableció las bases para la generación y validación del pensamiento científico, lo que actualmente se conoce como la epistemología.

Sin duda que la historia del hombre está signada esporádicamente por mentes brillantes que hacen avanzar a grandes pasos el conocimiento y el desarrollo de las ideas, anticipándose por muchas generaciones a su propio tiempo.

Mucho más cercano en el tiempo y en el espacio que Platón y su Academia, en las postrimerías de la América precolombina surge Netzahualcóyotl, Señor de Texcoco y Rey de los Mexica.

Nacido en 1402 fue tal vez el Rey Ideal que infructuosamente buscó Platón. Excepcional arquitecto e ingeniero, por el sistema de acueductos y la bella arquitectura de su ciudad se le considera que construyó la Roma de América. Por la hermosura y diversidad de los jardines se la compara con los Jardines de Babilonia. Fue un poeta cuya herencia artística es comparable a su legado como filósofo. En su reino se rodeó de los más grandes filósofos y artistas, siendo el impulsor de la Atenas de América.

Estas referencias históricas para comparar sus logros con lo que tradicionalmente nos enseñan como hitos en la historia de la civilización, pero siempre mirando a Asia y Europa, las utilizo sólo para poder tener una escala de referencia de la magnitud de este excepcional pensador y estadista americano, que reinó con valentía y sabiduría.

Uno de los aspectos que más me llamó la atención y despertó mi admiración cuando estudié su vida y obra fue que gobernó con estructuras e instituciones que cumplirían las funciones de Ministerios en un estado moderno. Uno de ellos, de quien dependía el sistema de educación, era el Ministerio del Arte y de la Guerra. En nuestra concepción actual suena como una contradicción. Sin embargo Netzahualcóyotl consideraba que únicamente quien profundizara en todas las ramas de las artes y amara profundamente la belleza de la vida, podía decidir sobre la guerra. El sistema de educación se basaba en escuelas donde asistían los niños sin distinción de estamento social y todos recibían la misma enseñanza. Pero la misma falta era castigada con más rigor si era cometida por un hijo de la clase gobernante que si la cometía el hijo de un campesino o de un artesano, pues consideraba que gobernar era mucho más un deber y responsabilidad que un privilegio. Estaba tan imbuido de este concepto y filosofía de vida que condenó a muerte a uno de sus hijos por soberbio, arrogante y belicoso.

Hoy, al inicio del siglo XXI veo con espanto y angustiado asombro con cuanta liviandad, facilidad e impunidad la clase gobernante, y en esto incluyo a la Asamblea Ciudadana Ambiental, utiliza las palabras agresión y guerra por causa de este conflicto artificial originado en las plantas de celulosa. Hoy, en el mero inicio del tercer milenio, soy testigo incrédulo del uso de la irracionalidad en la educación y de la muerte del conocimiento científico.

El germen primordial para llegar al conocimiento es establecer los criterios de legitimidad de los argumentos que se consideran en torno a la aproximación a un tema. Para evaluar estos criterios de legitimidad de argumentos que dieron origen al conflicto por las plantas de celulosa debemos hacer un rápido repaso de su génesis.

En el año 2000, según unos, o en el 2002, según otros, grupos ambientalistas de Uruguay que habían iniciado un movimiento de oposición a la instalación de las plantas de celulosa al norte de Fray Bentos fueron a la ciudad de Gualeguaychú para alertar sobre los negativos y catastróficos efectos ambientales, según ellos, que causarán las plantas cuando entren en operación.

Esta alerta temprana prendió fértilmente en las organizaciones ambientales de Gualeguaychú con una legitimidad que objetivamente podemos reconocer únicamente en el contexto de los argumentos expuestos. A partir de ahí el movimiento opositor al desarrollo forestoindustrial en la margen uruguaya del río, creció en número hasta desembocar en la Asamblea Ciudadana Ambiental. En este marco de acción se entró en una espiral de profundización y radicalización, donde se fueron convenciendo sistemáticamente por efectos ambientales cada vez más drásticos y apocalípticos según las ideas y conceptos que se exponían con mayor gravedad cada vez hasta llegar a la idea de genocidio, agresión y guerra. Esto ha tenido un efecto real e innegable en la sociedad, expresándose especialmente en miedo a morir.

Sin duda que si se escucha reiteradamente que la gente se va a morir de cáncer, que van a suceder mutaciones y que varias enfermedades van a caer como las siete plagas sobre ellos y sus hijos, es absolutamente lógica la reacción generada. Reacción que se plasma en una situación en la cual los ambientalistas consideran que hay una conspiración en la cual el mundo entero, no sólo Uruguay, actúa mintiendo pues los únicos poseedores de la verdad son los ambientalistas.
Están tan convencidos de su verdad que ni siquiera aceptan que alguien pueda pensar de una manera diferente.
Tan empapados en su pensamiento que sostienen que tal vez si se juntan más de cien mil uruguayos del lado oriental del puente, entonces y sólo entonces podrían empezar a pensar que están equivocados. Sin embargo, como todos los argumentos son falaces o directamente falsos, la legitimidad deja de ser tal.

El punto más grave de todo es que estos argumentos falaces y falsos se han instalado en la educación formal e informal. La educación, cuyo objetivo básico es guiar a través de la aventura del conocimiento, es impartida por la palabra, la acción, las actitudes y los sentimientos en un proceso de concienciación cultural, moral y conductual. Todos nosotros en cada momento somos responsables, por tanto, de la educación de los demás y de sí mismos. Y con mucha más responsabilidad quienes son o actúan como referentes en todos los niveles de la sociedad.

Es totalmente lógico que si un referente del gobierno argentino, como lo es el Embajador Estrada Oyuela, encargado de asuntos ambientales de la cancillería, insiste que la gente se va a morir de cáncer y que no existirá turismo en una ciudad en la cual no se va a poder respirar, que el río se llenará de algas tóxicas, la gente le va a creer, en primer lugar por ser quien es y en segundo lugar porque dice exactamente lo que quieren escuchar. Y ésto por mencionar sólo un ejemplo, aún cuando según expresan los propios asambleístas, la primera vez que Estrada Oyuela los recibió los trató de ''loquitos''.

Lo más terrible, lo que realmente tiene las consecuencias más espantosas en el desarrollo de este conflicto, es el efecto que está teniendo en los niños, en el desarrollo intelectual, sicológico y social temprano de mentes inocentes.
En lo único que puedo estar de acuerdo con el Embajador Estrada es justamente en lo que dijo respecto a que este conflicto durará 80 años. Están sembrando con alta eficacia en los niños todo lo necesario para que sea así.

No sólo integrantes importantes de la clase política se han ido sumando a la escala de declaraciones cada vez más alarmantes, también figuras relevantes del medio artístico argentino se han manifestado en contra de las celulosas con declaraciones absurdamente insólitas e inverosímiles.

Los niños son receptores pasivos de todo lo que dicen los adultos sobre este tema, especialmente sensibles a lo que legítimamente pueden estar sintiendo y trasmitiendo los padres. Una joven madre de Gualeguaychú sostiene que se tiene que ir porque ''la gente que vive cerca de las papeleras muere de cáncer, de sida''.

Transformaron a los niños y jóvenes de receptores y espectadores a actores protagonistas. Llevados a las Marchas del Grito Blanco, manifestación multitudinaria realizadas en los años 2005 y 2006 en Gualeguaychú, declaradas de interés educativo por Consejo General de Educación de Entre Ríos, leían proclamas y hacían declaraciones a la prensa. A mí se me heló el alma desde la primera marcha cuando escuchaba decir cosas como que ellos no quieren morirse, que no van poder tener hijos. Un niño decía que ahora no va a la playa de Ñandubaysal porque ya está contaminada por las ''papeleras''.

Ahora, en las escuelas y colegios se enseña en forma sistemática el brutal y negativo efecto espantoso que van a tener las plantas de celulosa.
Juan Veronesi es uno de los principales referentes de la Asamblea Ciudadana Ambiental y uno de los más activos protagonistas. Antiguo docente de la Provincia de Misiones es uno de los responsables de realizar ciclos de charlas en las escuelas de Gualeguaychú explicando, según su entender, el daño ambiental, social y efectos en la salud que van a tener las papeleras.

Según sus palabras, los niños "... fueron sumamente importantes para la ampliación de todo esto. Se fueron convenciendo y llegaban a sus casas y les contaban a sus padres sobre lo que habían visto en el aula''. Narra como una anécdota risueña el resultado obtenido luego de una de las charlas, cuando un niño dijo "Bueno, si hace falta yo puedo ir pal' río con la escopeta de mi papá.'' Y encima remata tomando esta anécdota, que para mí de risueña no tiene absolutamente nada, como un importante indicador de lo fundamental y trascendente que ''es la tarea docente para difundir ciertas ideas''. Generalmente los niños no aceptan matices. La vida se divide en héroes y villanos, negro y blanco. En este esquema maniqueo la deplorable anécdota de la escopeta es esperable en una concepción de fanatismo.

Desde los inicios de este conflicto tuvimos cierta evolución. Ya existían en Gualeguaychú movimientos en pro del cuidado ambiental, cosa que no podemos menos que compartir, y que obtuvo logros importantes en su accionar.
Algunos de los fundadores originales de la Asamblea Ciudadana Ambiental, provenientes de esta actividad social y ambiental, mantenían una postura de expectante incredulidad, basados en argumentos y antecedentes técnicos de recibo referentes al funcionamiento de las ''papeleras''.
Sin embargo, con el tiempo se ha dado que uno de los principales referentes históricos y fundador de la Asamblea, el Ing. Héctor Rubio, cambió su pensamiento y postura después de bastante tiempo de recabar e intercambiar información y analizarla en su justo contexto. Viajó además a Finlandia donde vio en funcionamiento las plantas de celulosa de Botnia.
Por eso mismo ahora la Asamblea lo declara traidor y espera que en algún momento vaya a explicarse ante ella, autoerigida como tribunal de conducta y censores de todo pensamiento contrario a su convicción y posición. Hoy, cuando el Ing. Rubio se arriesga a opinar o comentar algo en la prensa, tanto en Argentina como en Uruguay, corre el riesgo de ser ''escrachado'' o que ''apedreen mi casa''.

De hecho, en la sociedad de Gualeguaychú existe un muy escaso grupo de personas que creen que es posible que puede existir un desarrollo industrial totalmente compatible con el correcto y correspondiente cuidado ambiental en un estricto marco legal y de fiscalización, conjuntamente con otras formas de desarrollo agroindustrial y turístico. Tal como existe en otras partes del mundo.

Este reducido grupo vive casi en el ostracismo en su propia ciudad, ostracismo en el que ahora está incluido también el Ing. Rubio, padeciendo incluso boicot económico.

Por otro lado tenemos a los asistentes más permanentes de la Asamblea Ciudadana Ambiental quienes se fueron radicalizando cada vez más hasta llegar a expresar amenazas de destrucción y sabotaje.

Este grupo más radical manifiesta ahora estar en un "objetivo mayor" que trasciende el original de defender a Gualeguaychú de la contaminación.

Ellos quieren ahora defender al Uruguay del avance de la forestación para que ni nuestro país ni Entre Ríos se conviertan en desiertos. También quieren protegernos, ante nuestra aparente pasividad, de la ''cloaca en que se va a convertir'' nuestro país.

Más aún, hemos escuchado decir que quieren defender al Hombre (se escucha así, con mayúscula) de la contaminación y del avance del imperialismo, reivindicando la lucha de clases de Carlos Marx.

Entre ambas posiciones opuestas se encuentra un importante porcentaje de habitantes de Gualeguaychú que a su vez se dividen en un sector que cada vez es más escéptico frente a lo que sostiene la Asamblea, aún cuando sigan pensando que puede haber contaminación, pues consideran que el potencial efecto no va a ser tan grave.

Y el otro sector sigue acompañando y participando de la Asamblea.

Pero la clave es que fundamentalmente la Asamblea es quien decide, trascendiendo toda estructura social y legal, qué es lo que está mal y lo que está bien, actuando en consecuencia.

Lo peor, lo más grave que va a suceder es cuando entren en funcionamiento las plantas, o en este caso y siendo más preciso, cuando Botnia esté operando y se demuestre que no contamina, que cumple con total holgura con la normativa internacional más exigente, que nada de lo catastróficamente predicho se cumpla y quede de manifiesto que quienes promovieron todo este conflicto no tenían razón alguna.

Sean asambleístas, políticos o personalidades que fueron funcionales al mantenimiento y crecimiento de este conflicto.
Y no me refiero sólo a argentinos. No olvidemos en ningún momento que ésto no es una cuestión de enfrentamiento entre Argentina y Uruguay sino de un grupo de argentinos y de uruguayos que se oponen a las plantas de celulosa porque ''saben que van a contaminar'' y de argentinos y de uruguayos que piensan que se puede incorporar valor agregado a la madera en su desarrollo industrial con cada vez mejor y mayor cuidado ambiental.


(*) En BITÁCORA.- Analista ambiental de proyectos industriales y de infraestructura. Uruguay.
luishac@montevideo.com.uy



viernes, noviembre 24, 2006

BUSTI Y LAS CUENTAS DE LA DIOXINA.

Busti y las cuentas de la Dioxina

Los números no mienten, los que mienten son quienes los manipulan .

Lic. Luis Anastasía (*)

Agradecemos al Lic. Luis Anastasía que tan gentilmente nos envió una serie de artículos de su autoría para aclarar lo oscuro de la posición argentina en materia de "La Guerra de las Papeleras"



Los 97 kilos de Busti.

No hace mucho tiempo atrás el Gobernador de la Provincia de Entre Ríos, Jorge Busti, afirmaba que las plantas de celulosa arrojarán 97 kilos de dioxinas al río. La cuenta está mal hecha, pero no quisiera atribuirle el error al Sr. Gobernador ya que por tener ese cargo ejecutivo no podemos asumir que sepa todo de todos los temas.
Más bien yo diría que sus asesores están equivocados y le pasaron un cálculo que parece bien hecho pero está errado desde cualquier ángulo que uno lo mire.

El cálculo está bien desde el dato de partida que la planta Botnia tomará 86.000 m3 de agua del Río Uruguay por día y que en sus efluentes, luego de utilizar esa agua en el ciclo productivo y ser tratada, la concentración de dioxinas en el punto de descarga es de 1 microgramo en cada litro (mgr/l). Para este cálculo tomemos en cuenta que si un metro cúbico de agua equivale a 1 millón de litros y 1 microgramo (mgr) equivale a la millonésima parte, entonces para cada metro cúbico de agua se tiene un gramo de dioxina. Así llegamos a los 97 kilos, aunque para mí sería 86 k por día, pero podemos redondear en 90 k. Hasta aquí las cuentas aparentan estar bien.

Pero lo más lamentable, por lo cual habrían reprobado si hubieran sido alumnos míos, es que acá hay un descomunal error. Tanto en Uruguay como en Argentina y el resto del mundo 1 metro cúbico de agua tiene únicamente mil litros. Mil veces menos que el supuesto de partida que usé para poder llegar al resultado que esgrime el Gobernador Busti y sus asesores.
Utilizando los datos correctos, el resultado final de la cantidad que el efluente futuro de la planta de Botnia aportará al Río Uruguay de supuestas dioxinas es de 90 gr por día. Sólo se puede llegar a los kilos que dice Busti después de acumular efluente por 3 años.
Por otro lado debemos considerar también el factor dilución cuando el efluente entra en el caudal del río. De esa manera el resultado es totalmente diferente. El desarrollo es simple, y por favor no se asusten por los números.
En un día tenemos 86.400 segundos por lo que el caudal de descarga del efluente será de 1,03 m3/s (redondeando 1 m3/s), siendo así en cada segundo ingresarán, supuestamente, 1 milésima de gr de dioxina al río (0,001 gr). Ahora bien, aún cuando los ambientalistas sostienen que el Río Uruguay no tiene corriente o capacidad de dilución, resulta que ese curso de agua tiene un caudal medio de 6231 m3/s (promedio de los últimos 20 años). El caudal máximo registrado en esa zona del río es de 22.504 m3/s. Pero tomemos la peor de las situaciones, usando como dato el caudal mínimo promedio que es de 499 m3/s (redondeando a 500 m3/s). Asumamos que este mínimo es el valor que siempre se puede dar y que además la dilución del efluente ocurrirá sólo cercano a la orilla donde, digamos, hay un 10% de ese caudal, entonces tenemos que esa milésima de gramo de dioxina aportada en cada segundo se diluye en 50 m3 con lo que nos queda un número muy, muy pequeño: 20 microgramos por metro cúbico (0,00002 gr/m3). Preferí usar metros cúbicos porque así los números quedaban un poco más grande. Si hago el cálculo usando litros en lugar de metros cúbicos, recordando el dato de partida de concentración del efluente de 1 mgr/l, el resultado es de 20 nanogr/l (nano es la billonésima parte de un gr). Aún cuando ingresemos en la cuenta el efluente de la planta de Ence, que las dos plantas descarguen el efluente en el mismo punto, y que el río tenga siempre el caudal mínimo, la concentración sigue siendo ridículamente pequeña, insignificante y despreciable.
Tenga en cuenta que usé siempre las peores de las situaciones. Si además hiciéramos estas cuentas con los valores promedios de caudal, serían aún mucho más bajas.
Con esto queda demostrado que Busti y sus asesores están equivocados.

Hablemos de las Dioxinas.

En otra nota escrita por mí y publicada en este mismo espacio el día 16 de febrero (Errores del Informe de la CFI – http://www.montevideo.com.uy/noticia_26424_1.html ), sostuve que las dioxinas que potencialmente los efluentes de las industrias de la celulosa pueden liberar al ambiente son exactamente iguales a las que existen en la naturaleza, mono y dicloradas, asimilables y no bioacumubles. Y que no van a producir cáncer, ni deformaciones, ni parálisis cerebral ni mucho menos caída de pelo, o muerte de peces, destrucción del ecosistema del Río Uruguay, por mencionar algunas de las acusaciones dirigidas diariamente a las dioxinas, y por transitiva a los irresponsables uruguayos que permiten que se instalen estas plantas.
Hasta ahora no he leído ni escuchado en ningún medio que los ambientalistas hayan siquiera puesto en tela de juicio lo que sostengo. Puede deberse a dos aspectos, que no me lee nadie (lo que afectaría mi autoestima), o que no pueden argumentar en contra porque saben que tengo razón, que no escondo ni tergiverso información o datos.
Expliquemos a todos de qué estamos hablando cuando decimos dioxinas.
Las dioxinas son compuestos orgánicos conformadas por carbono (C), oxígeno (O) e hidrógeno (H) que son tres de los elementos más comunes en este planeta. Tienen una configuración espacial que las identifica, diferenciándolas de otras moléculas que tienen los mismos componentes. Los átomos de hidrógeno que están unidos al carbono son suplantados por átomos de cloro (Cl), también presente en la naturaleza. Así podemos tener dioxinas mono-, di-, tri- y tetracloradas que conforman una familia de 75 congéneres. Si sumamos los isómeros y polímeros llegan a más de 200.


Estas dioxinas son producidas y liberadas en el ambiente por procesos naturales.

De hecho hay mayor concentración de dioxinas en el suelo de los bosques que en un suelo industrial. Los microorganismos, con un sistema fascinante de procurarse alimento, degradan la materia vegetal separando la lignina (biomasa de baja energía biológicamente aprovechable) para quedarse con la celulosa. En realidad la actividad industrial de obtención de pasta de celulosa comete es casi un plagio del proceso biológico. Este es uno de los procesos, entre los más comunes, responsable por la presencia de dioxinas en la naturaleza.

¿Cuál entonces, exactamente, es la dioxina a la que se refieren los autodenominados ambientalistas?
Hay una sola de todas ellas, una dioxina tetraclorada (2,3,7,8 tetracloro-dibenzo – p – dioxina o TCDD) que además es sólo una de los 22 posibles isómeros de las dioxinas tetracloradas, que ha sido acusada, y aclaremos que en forma alevosamente exagerada, de ser la toxina más peligrosa conocida y sintetizada intencionada o involuntariamente por el hombre.
Quien escribió esta noticia por primera vez, tomada de resultados de laboratorio que no son verdaderamente extrapolables, se olvidó del botulismo y del tétanos, toxinas naturales mucho más peligrosas (producidas por Clostridium botulinium y Clostridium tetani respectivamente) que la 2,3,7,8 TCDD.

40 Millones de Veces.

Creo oportuno comentar que la actividad humana en general, igual que los procesos naturales, también está continuamente generando y liberando dioxinas al ambiente. Pero no voy a recurrir al ejemplo de la leña y el asado, que de tan repetido y cotidiano es hasta aburrido.
Las personas usamos cotidianamente un líquido que tiene un potencial de generar dioxinas 40 millones de veces más que el efluente de las plantas de celulosas. En la limpieza y desinfección usamos tradicionalmente, desde hace mucho tiempo y espero que también por mucho tiempo más, hipoclorito de sodio.
La concentración en las aguas cloradas de uso común y doméstico en Uruguay es de 40 gr de cloro activo (Cl2) por litro. Si comparamos 1 mgr/l de concentración de dioxinas en el efluente, la concentración entonces de 40 gr/l de cloro molecular (o cloro elemental para usar los mismos términos que los ambientalistas) disponibles para formar dioxinas en cuanto entran en contacto con compuestos orgánicos, es realmente 40 millones de veces más elevada.
Usted dirá que en su casa, de vez en cuando, usa un litro de hipoclorito cada tanto.
Como dijimos, en Uruguay la concentración es de 40 gr de cloro elemental por litro (en Argentina es de 60 gr y en Brasil 20 gr, otra cosa en la que no pudimos ponernos de acuerdo en el MERCOSUR).
Por año, en promedio, se consumen en este país para uso doméstico unos 8 millones de litros de hipoclorito. Dicho en otras palabras, liberamos al ambiente con nuestras actividades de limpieza y desinfección más o menos unas 320 toneladas de cloro elemental por año.
Si resulta un número grande que dificulta entenderlo, pasemos a días, y resulta en 890 k/día.
Aclaro que no está incluido en esta cuenta el cloro que se usa en la potabilización del agua, ni en la limpieza y desinfección de tanques de agua en los edificios, ni tampoco otras actividades industriales. Insisto que esto es sólo considerando el uso doméstico de cloro elemental.

Por cierto, valga la aclaración, las plantas de celulosa NO van a utilizar cloro elemental.



(*)en INFORME URUGUAY. (*) Luis Anastasía es Licenciado en Oceanografía Biológica, Tesis de grado en Oceanografía Física. Más de 10 años de experiencia como consultor en estudios y evaluación de impacto ambiental de proyectos.

LOS 60 MILLONES Y LA QUINTA VIOLACIÓN.

Los 60 millones y la Quinta Violación

Lic. Luis Anastasía (*)

Agradecemos al Lic. Luis Anastasía el permitirnos reproducir este artículo que aclara lo oscuro de la posición argentina en materia de "La Guerra de las Papeleras"




A lo largo del continuo intercambio de argumentos que sustentan las posiciones a favor y en contra de la instalación de plantas de celulosa en Uruguay hemos sido testigos de la muerte y el entierro de la lógica, de la inteligencia y hasta del sentido común.

Despreciando todo tipo de expresión xenófoba, que lo único que lleva es a la mayor intolerancia e incomprensión, recordemos que en cualquiera de las dos posiciones hay tanto uruguayos como argentinos. La diferencia en ambos grupos radica, nada más y nada menos, que en uno de ellos, los que argumentan a favor, se rigen por un estricto análisis de los datos y de la realidad, utilizando la fuerza de la razón. El otro grupo, por el contrario, aparenta manejarse más por sentimientos y sensaciones, en información sesgada y tergiversada, en afirmaciones mentirosas y en imposiciones empleando la razón de la fuerza.

En ese marco hemos visto y leído una serie de afirmaciones carentes de fundamento.
Haciendo un rápido repaso recordemos los 97 kilos de dioxinas del Gobernador Jorge Busti, que después Romina Picolotti, actual titular de la Secretaría de Ambiente y Desarrollo Sustentable de la Argentina, redujo a unos 20 y algo de kilos.
El caso de los 29 casos de cáncer por año, conclusión a la que llegó Carrasco Letelier, chileno radicado en Uruguay, y que luego el uruguayo Ing. Quím. Stolkin elevó a la cifra de 35, está basado en la incorrecta aplicación de una metodología y en un muy grueso error final.
La Abogada Romina Picolotti, de nuevo ella, sostuvo que las plantas de celulosa iban a tomar 1.500 millones de metros cúbicos de agua desde el Río Uruguay, equivocándose en 1.455 millones, en números gruesos.
Ya en el top del ranking, Picolotti inventó un nuevo compuesto químico, el bisulfito de cloro y además lo catalogó como un producto altamente contaminante. Alguien podrá pensar que es absurdo decir que es un contaminante algo que no existe. Por supuesto que contamina, aunque sea inexistente, pues sigue inculcando miedo y en este caso es funcional cualquier cosa, aunque sea una absurda mentira propalada rápida y eficazmente por la prensa. Pero en este caso no habría por qué dudar de la información o de la fuente: un parte de prensa de la propia Secretaría de Ambiente.

Apenas nacido el mes de noviembre nos encontramos con que Uruguay es acusado por parte de Argentina de haber agravado el conflicto por autorizar que Botnia extraiga del Río Uruguay un volumen de 60 millones de metros cúbicos de agua, ampliando al doble la capacidad que se utilizó para los estudios de impacto ambiental.
En la prensa se maneja como que Uruguay otorgó un permiso que duplica el original y desde el Gobierno de Argentina lo han interpretado como una nueva violación al Estatuto del Río Uruguay, la quinta vez, y en contravención con la reciente sentencia de la Corte Internacional de Justicia.
Nuevamente se equivocan. El permiso de toma de agua ha sido siempre uno hasta ahora, dado por la Dirección Nacional de Hidrografía del Ministerio de Transporte y Obras Públicas y el Servicio de Hidrografía, Oceanografía y Meteorología de la Armada, permitiendo a Botnia tomar hasta 2 metros cúbicos por segundo.

Tratemos de aproximarnos al por qué desde el Gobierno de Argentina surge la interpretación de una incorrecta actitud de Uruguay. Creo que la clave está en la palabra "hasta como límite superior" de caudal a tomar.
Al considerar este límite máximo de 2 metros cúbicos por segundo se llega al final del año a utilizar, en números redondos, unos 60 millones de metros cúbicos de agua en la producción de pasta de celulosa. Sin embargo nada ha cambiado en el proceso industrial: no van a producir el doble de pasta ni van a utilizar el doble de agua. En realidad la toma de agua está prevista en 1 metro cúbico por segundo, equivalente a una utilización de 30 metros cúbicos de agua por tonelada de pasta de celulosa producida .

En la línea de fibras, desde que entra la madera hasta que sale el producto terminado se van a utilizar 15,5 metros cúbicos, mientras que en los demás procesos industriales subsidiarios a la línea de fibras se usarán 12 metros cúbicos. Hasta aquí el total es de 27,5 metros cúbicos por tonelada de pasta producida. Pero sumemos también otros 2-3 metros cúbicos más a utilizar en la refrigeración de efluentes con lo que, redondeando, llegamos a 30 metros cúbicos (29,5-30,5).
Sin embargo debemos ser precisos, el último volumen que incorporamos a la suma será utilizado exclusivamente en circulación, devueltos al río enseguida.

La cuestión del límite superior de 2 metros cúbicos por segundo es simplemente porque, así como puede haber momentos en los cuales ni siquiera se llegue a medio metro cúbico por segundo de toma, en otros momentos puntuales y extraordinarios se aproxime a esa cantidad. Nada más simple y racional.

Es muy pesado de leer tanto número y explicación. Si lo traducimos a algo más cotidiano es como cuando se contrata determinada potencia en el suministro de energía eléctrica. Muy escasas veces llegará Usted a consumir el máximo de potencia en un momento dado en su hogar.

Pero llegado a este punto y aclarado el tema valga una reiteración: no habrá una duplicación de la producción ni una duplicación de agua a ser tomada y devuelta al Río Uruguay.

Aún cuando quienes sostienen la posición contraria a la instalación de las plantas dicen que el agua se consumirá o poco menos que desaparecerá recordemos que el agua será devuelta al río en casi su totalidad después del correcto tratamiento de los efluentes para adecuarlos a los valores exigidos por las normas de referencia internacional más estrictas.
Lo que no es devuelto al río en forma líquida será integrada al ambiente en forma de vapor que, dicho sea de paso, es lo único que se podrá apreciar visualmente saliendo de la chimenea en días fríos.

Entonces, para tranquilizar al Director de Asuntos Ambientales de la Cancillería Argentina, el Embajador Estrada Oyuela, le aseguramos que no habrá, tal como él afirma, un incremento de nitrógeno y fósforo por sobre los valores actuales (originados mayoritariamente en las descargas de ciudades, de industrias y de la actividad agrícola, como el cultivo de soja en Entre Ríos), ni mucho menos se llenará el río de algas venenosas como consecuencia.
Aún cuando sabemos que Estrada Oyuela es propenso a las afirmaciones estentóreas, si recordamos todas las veces que él mismo ha dicho que la gente se morirá de cáncer o la afectación por los olores que sostiene se tornarán insoportables, le recomendamos que cambie sus asesores o consulte otras fuentes.

Y para tranquilizar también al Canciller Taiana le aseguramos que ninguna, repito, ninguna de las actividades de Botnia tendrá "entidad suficiente para afectar la navegación, el régimen del río y la calidad de sus aguas". Ya que estas expresiones del Canciller Taiana surgen por esta supuesta y muy infundada ampliación de permiso de toma de agua al doble de lo establecido lo que queda es razonar por el absurdo. Aunque Botnia tome 100 veces el volumen de agua no logrará secar al río. De forma escandalosa sostienen que Botnia consumirá 60 millones de metros cúbicos de agua al año. Aún cuando el agua será devuelta al río, como estamos razonando por el absurdo vamos a suponer que Botnia inventó un método por el cual el agua es desintegrada o enviada a otra dimensión. ¿Sería esta la forma por la cual la navegación se verá afectada? Pues ni siquiera con este absurdo de hacer desaparecer el agua los barcos se verán impedidos de navegar. El Río Uruguay tiene un caudal promedio anual de 196 mil millones de metros cúbicos de agua. Si Botnia volatilizara 60 millones de metros cúbicos significaría el 0,03% del volumen total o, en otras palabras, 3 litros cada 10.000 litros. Es como si le sacara menos de medio balde a una piscina de 3 metros de diámetro por 1,5 de profundidad llena con agua. No alcanza ni para cocinar un paquete de pasta

Así que como ni siquiera por el absurdo es posible decir que la navegación se verá afectada, y además ya vimos que no es posible sostener un incremento de nutrientes ni de algas venenosas entonces, de buena fe, le sugiero a Taiana que no lleve adelante su amenaza explícita de llevar este tema a los tribunales internacionales.

Pero no lo digo por Uruguay o por Botnia. Lo digo por él mismo y por el Gobierno Argentino. Lo digo también por todos los científicos, técnicos y especialistas de varias áreas de Argentina que conozco, a quienes mucho aprecio y de quienes mucho aprendo. No quisiera que vuelvan a experimentar la vergüenza ajena de una pérdida del sentido del ridículo ante un tribunal internacional.


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(*) Luis Anastasía es Licenciado en Oceanografía Biológica, Tesis de grado en Oceanografía Física. Más de 10 años de experiencia como consultor en estudios y evaluación de impacto ambiental de proyectos. (Ver ficha completa)



LOS "MIEDOAMBIENTALISTAS".

Historia Repetida: los “miedoambientalistas” vuelven a la carga

Lic. Luis Anastasía (*)

Agradecemos al Lic. Luis Anastasía que tan gentilmente nos envió una seria de artículos de su autoría para aclarar lo oscuro de la posición argentina en materia de "La Guerra de las Papeleras"




La semana pasada estuvo agitada por acciones de las organizaciones no gubernamentales (ONGs) ambientalistas. Una vez más, se repiten argumentos infundados y procedimientos destinados a crear alarma en la población. Veamos cuáles son, cómo funcionan y por qué son falsos.

El lunes, una delegación del grupo Guayubira le manifestó a la Directora Nacional de Medio Ambiente, Alicia Torres, su contundente rechazo a la aprobación ambiental de un proyecto de forestación de la empresa Stora Enso en el centro del país.
El grupo ambientalista intenta, una vez más, imponer sus criterios aún cuando estén basados en falsedades y un desconocimiento flagrante de la realidad. Sus argumentos básicos siguen siendo la carencia de agua y la desertificación, la disminución de la biodiversidad, la disminución del empleo rural, entre otros temas. La culpa de todo, por supuesto, la tiene la forestación.

Sequía y “miedoambiente”

Nada de lo que dicen es cierto, y es evidente que siguen desconociendo la capacidad técnica y la experiencia acumulada de los especialistas que trabajan en el seguimiento y control de la forestación. Me llevó unos dos meses reunir, analizar, comparar y sintetizar la información existente en el país para recabar los datos que apuntan a conclusiones contrarias a lo que ellos sostienen y que los resumí en mi artículo “Los desiertos que vos hacéis”.

Mientras yo apelo a los datos y hechos, a la información y a la experiencia, los grupos “miedoambientalistas”, y especialmente la ONG Guayubira, apelan a los sentimientos, generando miedo (que se ceba en la incertidumbre de la gente) con avisos de catástrofes inminentes.

Para muestra basta un botón. El buque insignia de estos grupos es que en este siglo, o a más tardar en este milenio, se acaba el agua en el planeta y que vendrán las guerras por el dominio y el control de este recurso. Este argumento es absurdo y no resiste el mínimo análisis. El agua ha permanecido prácticamente constante desde que el planeta se formó y seguirá hasta mucho después que eventualmente la humanidad desaparezca, cuando el sol envejezca y cambie, lo que pasará en algunos millones de años. Consideremos algunos ejemplos.

El caudal medio del Río Uruguay, a la altura de Fray Bentos, es de unos 6.000 metros cúbicos por segundo. Esto significa que estamos en condiciones potenciales de darle a cada habitante del planeta unos 86 litros de agua por día. Sin embargo, este río no es de los más caudalosos. Veamos que sucede con el Río Amazonas. Aún tomando el mínimo de caudal que este río lleva al Océano Atlántico (unos 100.000 metros cúbicos por segundo) tiene una capacidad potencial de suministrar 1.440 litros de agua por día para cada habitante existe en el planeta, un volumen sin duda suficiente.

En Uruguay el promedio de lluvias es de unos 1.200 mm, lo que equivale a 1.200 litros de agua por metro cuadrado por año. Aún redondeando en 1.000 mm por año, para hacer la cuenta más fácil, en todo Uruguay se precipita aproximadamente unos 176 billones de litros, de los cuales la mitad al menos escurre por la superficie, con o sin forestación, y termina evacuado en la red hidrográfica. Esta cantidad equivale a unos 86 millones de millones de litros. No estamos ante un escenario de escasez, precisamente.

Tampoco se puede explicar como causa la poca disponibilidad de agua en algunos sectores del país por la presencia de la forestación. No encontré ningún estudio conducido de forma seria que relacionara estos hechos. Por otra parte, el argumento no toma en cuenta que también hay algunos pozos en el país que se secan o tienen poco agua sin que haya un solo árbol en las inmediaciones. Pero la semana pasada vio a los ambientalistas pasar de las palabras a los hechos.

Disparen contra la DINAMA (El Regreso)

El miércoles nos enteramos que se había cortado el tránsito en la Ruta 21. Esta manifestación pública se realizó ejerciendo el derecho de expresión pero que sin duda cercena el derecho a la libre circulación. Este corte de ruta fue resuelto por un grupo de vecinos y de ONGs (entre ellos nuevamente Guayubira) para oponerse a la instalación de la empresa ISUSA cerca de Agraciada, en el departamento de Soriano. Si hacemos un rápido repaso de los fundamentos que se expusieron a través de las declaraciones a la prensa, vemos que son los mismos repetidos.

Uno es que la DINAMA no tiene técnicos, y que a éstos “los contrata la propia empresa que se instala para evaluar el impacto ambiental”, lo que según un productor de la zona, vuelve “medio ridículo todo eso". Esta afirmación no hace más que reiterar lo que clama el grupo Guayubira y otras ONGs ambientalistas, pero sólo demuestra que desconoce la normativa del país y de la mayoría de los países del mundo. Es cierto que las empresas que van a ejecutar un proyecto incluido en el listado de la normativa ambiental, deben realizar el estudio de impacto ambiental y presentarlo a la DINAMA. La ley admite que las empresas realicen ese estudio con su personal especializado o con personal externo contratado. El proceso del trabajo, que se basa en protocolos y manuales aceptados a nivel internacional, consiste básicamente en estudiar y reconocer el ambiente receptor de un proyecto y luego, en un análisis prospectivo, identificar aquellos impactos relevantes generados por la ejecución, operación y abandono del proyecto. Una vez realizado este paso, se diseñan las medidas y procedimientos apropiados para minimizar los impactos, ajustándolos a una situación en que los impactos estén por debajo de lo exigido por la normativa. Para lograr ésto se diseñan procedimientos a ser contemplados durante la ejecución y la operación de la obra, en lo que denomina Plan de Gestión Ambiental, cosa que el proyecto debe cumplir ya que se toma en cuenta en las condicionantes en las que la DINAMA, eventualmente, otorga la autorización ambiental previa.

Ahora bien, este estudio es analizado y evaluado por los técnicos especializados de la DINAMA y puede ser rechazado o solicitarse ampliación de información hasta cubrir todos los aspectos que se consideren relevantes. Si este estudio está mal hecho o con información insuficiente y la DINAMA lo rechaza, como ha sucedido, el responsable del estudio corre el riesgo de perder su trabajo. Si es hecho por profesionales externos, contratados con ese objetivo, su principal cometido es realizar correctamente el trabajo ya que el profesional es responsable por el estudio. Si falla o no realiza una adecuada gestión en la obtención de la autorización correspondiente, está arriesgando su prestigio y sus futuros contratos, en un mercado que en Uruguay se ha vuelto muy competitivo.

En síntesis, la DINAMA no carece de técnicos capacitados ni los profesionales que realizan los estudios son unos mercenarios, aún cuando las ONGs ambientalistas y las personas en general tienen esa opinión. Esto se repite sistemáticamente desde hace tiempo, con mayor énfasis en los procesos referidos a las autorizaciones de las plantas de celulosa.

La miel y los “miedoambientalistas” .

Otro de los argumentos planteados y reiterados es el de los efectos sobre la producción de la miel. En este caso lo que se plantea es que no podrán vender miel de producciones situadas dentro de un radio de 5 kilómetros donde haya industrias instaladas. Relacionados con las industrias celulósicas comenzaron manejando unos 50 km de radio y ahora son 100 km donde no se podrá vender ninguna producción. Varias personas hemos investigado tratando de encontrar la normativa específica a este tema. Nunca hemos encontrado nada, a excepción de la información que existe en las propias páginas web de los sitios de organizaciones ambientalistas. Lo más cercano que estuvimos es que alguien maneja una hermética información que sostiene que dentro de 6 años esa normativa se pondrá en vigencia en la Unión Europea pero por más que intenté profundizar esa información no obtuve ningún resultado. Hace unos meses se contactó conmigo alguien de la Provincia de Entre Ríos preocupado porque le habían dicho que CONAPROLE no iba a adquirir ningún producto lácteo ni miel en 100 km a la redonda de las plantas. Busqué el número de teléfono y me contacté con una secretaria del Directorio. Lo que recibí como respuesta fue unos cuantos segundos de silencio y luego el asombro ante mi pregunta: CONAPROLE nunca se había planteado eso.

Pero además, como siempre, no explican por qué se va a ver afectada la producción de miel de los 56 apicultores poseedores de 2.400 colmenas en un radio de 5 km de la posible futura planta de ISUSA. No lo explican por una sencilla razón y es que no lo pueden hacer. No hay un solo efecto del funcionamiento de esta industria que altere o inhiba la producción de miel.

ISUSA: una empresa modelo en la mira “miedoambiental” .

Es cierto que el predio donde se plantea construir la planta tiene un índice CONEAT elevado para el promedio del país, pero no quiere decir que el funcionamiento de la planta altere o afecte mínimamente, ya sea de manera inmediata o por efecto acumulado, los suelos del entorno. Basta con hacer una sencilla investigación para encontrarse con una información relevante. La empresa ISUSA lleva funcionando más de medio siglo y es la única en el país que fabrica fertilizantes. Miles de toneladas de insumos han sido utilizados por el agro. La investigación constante de esta empresa en la producción y empleo eficiente de fertilizantes ha sido un punto de apoyo en el explosivo crecimiento de los productos del agro. ISUSA no sólo actúa dentro de la normativa ambiental vigente en el país, sino que además cuenta con profesionales especializados en salud ocupacional y en temas ambientales, que llevan adelante el programa de responsabilidad ambiental de la empresa. Además, está adherida al Programa de Cuidado Responsable, de aplicación internacional en la industria química y antecesora de la norma ISO 14.000. ISUSA fue una de las primeras empresas en certificarse por las norma ISO 9002/200 por UNIT, que incluye en su protocolo capítulos inherentes al correcto comportamiento ambiental y que están relacionados con el control de calidad de la empresa. Además está en proceso de certificación ISO 18.000, una moderna norma que abarca la calidad, salud ocupacional y medio ambiente.
Como si fuera poco, tiene contratado un auditor externo que realiza informes mensuales a partir del monitoreo aleatorio de sus emisiones y la situación del entorno.

La planta de producción de fertilizantes que se plantea instalar, uno de cuyos subproductos es el ácido sulfúrico, utiliza tecnología del 2006, que incorpora todos los cuidados inherentes a un sistema sin efluentes líquidos o “efluente 0”. En realidad debemos precisar que el único efluente líquido, para el cual se va a desarrollar el adecuado tratamiento, es el producido por los efluentes líquidos de baños y vestuarios, contenidos y aislados del suelo. Las emisiones gaseosas están sometidas a un sistema que asegura que no producirá ningún efecto en el entorno, ni mucho menos lluvia ácida.
Otro de los argumentos que se maneja es que el proceso industrial utiliza vanadio (más precisamente pentóxido de vanadio o anhídrido vanádico), considerado peligroso. Sin embargo este compuesto, que se emplea como catalizador, es almacenado en recipientes adecuados y posteriormente vendido, ya que tiene valor de mercado.

Contra los “miedoambientalistas”, el pensamiento crítico
Hace dos meses se realizó una reunión informativa ante la comunidad para explicar las características del proyecto. Sin embargo, lo que tuvo mayor relevancia en la prensa fue esta manifestación en la que los que opositores al emprendimiento pretendieron alertar a la población, anticipándose así a otra reunión informativa que iba a realizar ISUSA junto a la Intendencia de Soriano y la DINAMA. Sin embargo, la mayoría de los habitantes de la zona está a favor de la instalación, aunque de esta información se publicó sólo dos o tres renglones.

Una forma de intentar el dominio sobre las personas es infundiendo miedo. Históricamente, la estrategia de comunicación de los radicales ambientalistas apeló a la manipulación de los datos con el objetivo de sembrar el pánico con pronósticos catastrofistas que jamás se cumplen. Muchas veces esta manipulación sistemática fue ejecutada con prepotencia. Pero si dejamos que el miedo se imponga perderemos nuestra capacidad de pensar, de preguntarnos por qué, de reclamar y construir respuestas lógicas y debidamente fundamentadas. El pensamiento crítico es lo que nos permite sobreponernos a nuestras dudas y temores, y lo que nos libera de la manipulación de los “miedoambientalistas”. Así podremos evitar que la historia vuelva a repetirse.


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(*) Luis Anastasía es Licenciado en Oceanografía Biológica, Tesis de grado en Oceanografía Física. Más de 10 años de experiencia como consultor en estudios y evaluación de impacto ambiental de proyectos. (Ver ficha completa)



¿ ARGENTINA vs. URUGUAY ?

Gualeguaychú vs. Fray Bentos:
¿Argentina Vs. Uruguay?

Escribe: Ernesto Martínez Battaglino

En el actual momento, no creo que pueda haber algo más importante y de mayor trascendencia para el Uruguay que el conflicto que se ha orquestado alrededor de la construcción –originalmente- de las fábricas de pasta de celulosa de la firma finlandesa Botnia y de la española Ence, ambas en construcción a las afueras de la ciudad de Fray Bentos, departamento de Río Negro, República Oriental del Uruguay.


Desde el año 2002, en plena crisis bancaria y monetaria que sufría el país por arrastre de la devaluación y de la corrida bancaria que en el momento estaba pasando la Argentina, dentro de una gran debacle política que había convulsionado a ahorristas y ni que decir que a inversionistas locales y extranjeros, en Uruguay, dentro de ese desorden en que también se vio inmerso, se prendía una luz de esperanza ante la venida de esas dos empresas de prestigio internacional y líderes en su especialidad, tanto en forestación como en comercialización e industrialización de la madera, pero, fundamentalmente, como fabricantes de pasta de celulosa, materia prima y paso previo a la fabricación de cartones y papeles.

En el peor momento llegaba la mejor inversión extranjera de la historia del Uruguay. Piensen que para un pequeño país como el nuestro, con apenas tres millones trescientos mil habitantes, una inyección de más de dos mil millones de dólares, trabajo para varios miles de personas con buenos salarios y perspectivas de futuro jamás soñadas, fueron como un regalo para aquella alicaída y pueblerina Fray Bentos, que como por una inyección de vitalidad ha venido sufriendo los cambios más notorios y rápidos de todo el país.

Pasó de ser una ciudad sin perspectivas, sin fuentes de empleo, con emigración permanente donde un día sí y otro también iban apareciendo locales comerciales cerrados, casas deshabitadas y con carteles de “Vendo o Alquilo”, sabiéndose que tanto una como otra cosa cada vez se trocaba en un imposible.

Pero como tocada por una varita mágica, aquella alicaída ciudad se fue desperezando y resurgiendo. Empezaron a instalarse prestigiosas firmas comerciales de Montevideo, se fueron creando grandes Supermercados, todos aquellos locales sin actividad empezaron a tomar vida con rubros hasta desconocidos para el medio, mientras las casa-habitación se fueron restaurando, reciclando y vendiendo o alquilando a precios en continua alza.

Ya en plena construcción las infraestructuras de Botnia y Ence, fueron dando entrada a cientos y luego a miles de obreros y de técnicos, nacionales y extranjeros, donde rápidamente se llegó a alrededor de los diez mil, que con sus familias la mayoría de ellos, le fueron cambiando la cara a la tranquila Fray Bentos.
Claro que esto llevó a que las empresas y principalmente la firma Botnia, se avocara a la construcción de un barrio denominado con su nombre, con excelentes fincas al estilo americano o europeo. Escuelas públicas y Colegios privados se fueron agrandando y embelleciendo, al compás y a la espera de más y mejores tiempos aún. Pretender encontrar una cama en los hoteles de la ciudad, se fue convirtiendo en algo casi imposible. Se fueron ocupando casas y hospedajes del balneario Las Cañas, a 7 u 8 kilómetros del centro de la ciudad, aprovechando la bonita infraestructura casi solo usada para veraneo.

Las perspectivas no podían ser mejores, por lo que no podía sernos tan fácil encontrar un camino de despegue económico.

La guerra emprendida primero desde Gualeguaychú por seudos ambientalistas defensores (dicen) del medio ambiente, preocupados por la salud, el bienestar de sus habitantes y por la preservación de su turismo que veían amenazado, empezaron a ejercer una presión casi enfermiza y sin razones, dado que tanto autoridades uruguayas como de las propias Botnia y Ence, no escatimaron en suministrar datos y asegurar controles para que se tuvieran todas las seguridades de que se iban a estructurar utilizando la última técnica en cuanto al tratamiento de la materia prima, sin provocar polución dañina, ni restarle potabilidad al agua del Río Uruguay, ni limpidez a la atmósfera.

Aparentando no creerlo, cada vez más se movilizan exigiendo a las autoridades provinciales primero y nacionales después a que intercedieran para que las pasteras no se construyeran en Fray Bentos, sin tener en cuenta no solo lo afirmado hasta el cansancio por Uruguay y por las empresas, y que ellos negaban como ciertos, sino que hasta le restaron credibilidad a dictámenes de reconocidos técnicos extranjeros pedidos incluso por ellos mismos, al concluir, ellos también, que las pasteras no iban a contaminar.

Así fue creciendo la presión, se cortaron los puentes de comunicación internacional en forma unilateral sin que las autoridades movieran un pelo para evitarlo, sino que, incluso, se alentaban desde las propias autoridades. Tan es así, que hasta llevó a que la empresa española Ence desistiera de continuar con la instalación de su fábrica en el predio previsto (a poca distancia de la de Botnia) aduciendo que no hubiera sido el lugar adecuado cuando ambas estuvieran en plena producción, dado que el tránsito de camiones y de ferrocarriles iba a ser tan intenso que dificultarían el buen funcionamiento y manejo de la mercadería, dado que la red carretera no estaba prevista para el movimiento que dos empresas de esa envergadura provocarían. Si bien esto tiene cierta lógica, bien es sabido que las razones fueron otras, donde la presión argentina no estuvo lejos de ello. Por suerte y aparentemente, Ence igualmente mantendría su interés de establecerse con una fábrica de pasta de celulosa en Uruguay, pero en otro lugar, al cual aún no ha determinado. ¿Será así?
La actitud argentina se ha tornado tan ladina, que hasta asombra el desparpajo con que se presentó el presidente Kirchner en la Reunión de Presidentes Iberoamericanos realizado días atrás en la ciudad de Montevideo, que luego de una retrasada y hasta último momento incierta participación, se presentó solo para la cena de recepción y en la mañana siguiente para la sesión del plenario, para desde allí, rápidamente volverse a Buenos Aires sin hablar con autoridades uruguayas.
Lo que chocó, y a mi gusto disgustó, fue la especial deferencia con que nuestro Presidente Tabaré Vázquez, en la apertura de su discurso, se dirigiera hacia el “amigo” Presidente Argentino, cosa que llevó a que Kirchner, cuando le tocó su turno, no tuviera más remedio que dirigirse “al querido amigo Tabaré, Presidente de la República Oriental del Uruguay”, pretendiendo con eso, dejar olvidado toda las presiones a nivel internacional que venía haciendo para que Uruguay no se viera beneficiado con emprendimientos industriales que le iba la vida, al punto que, al otro día de la reunión con tantos “elogios” y “queridos”, el propio Presidente Kirchner y de su puño y letra, le enviaba una carta al Presidente del Banco Mundial, para que le fuera negado el préstamo que estaba gestionando en ese organismo internacional la empresa Botnia.

Inaudito el comportamiento de Kirchner, e inaudito la no presencia del Presidente Lula de Brasil, Presidente “pro témpore” del MERCOSUR, aduciendo “cansancio”, pero más por sacarle el cuerpo al compromiso que se le enfrentara el propio Presidente anfitrión, Tabaré Vázquez, pidiéndole su intervención o sus buenos oficios para que fuera tratado en la próxima reunión del MERCOSUR el problema de Uruguay con la Argentina, que cada vez toma características más difíciles y de escabrosa solución.

Se tiene que reconocer que la pastera de Botnia no puede ser objeto de negociación alguna por parte de Uruguay, hasta por un problema de soberanía y de orgullo nacional, pero, para Argentina, ya no le alcanzan ni lo expresado por técnicos internacionales independientes, ni por los técnicos que asesoran al Banco Mundial solicitado su pronunciamiento por parte de Argentina, ni tampoco le alcanza lo resuelto por la Corte Internacional de la Haya, también pedido su pronunciamiento por parte de Argentina, ni tampoco le sirvió lo resuelto por el Tribunal de Controversias del MERCOSUR, donde todos ellos fallaron a favor de Uruguay y aseguraron que la puesta en funcionamiento de las fábricas de celulosa no serían contaminantes y que se ajustarían a la última palabra técnica conocida y admitida internacionalmente. Y eso era considerando que estuvieran funcionando Botnia y Ence juntas, cosa que hoy tampoco será así, razón más para reconsiderar que si juntas no contaminaban, con una menos, lo hará menos aún.
Pero no, para Argentina, lo único que hoy admite es que Botnia tampoco se construya donde está y que se vaya de Fray Bentos y de la cuenca del Río Uruguay. Y si es posible, que se vaya también del Uruguay.

¿Qué hay detrás de todo esto? ¿Es solo “miedo” a una contaminación asegurada técnicamente que no ocurrirá o serán celos porque esas empresas prefirieron instalarse en Uruguay y no en Argentina?
¿No habrán intereses “non sanctos” tras todo esto?

¡Y todavía hay quienes tienen esperanzas que el MERCOSUR sea una ayuda para el despegue económico del Uruguay!

en INFORME URUGUAY.

LA PAPELERA FINLANDESA ES YA UNA REALIDAD.

my pet!





La papelera finlandesa es ya una realidad.

por Sócrates. (ARGENTINA).

Pese a las presiones que nacen en Gualeguaychú, las obras de Botnia avanzan raudamente: la obra civil ya está casi terminada y ha comenzado la construcción de la planta electromecánica.


Mientras los ruidosos ambientalistas vernáculos –habiendo vuelto a perder el marco del respeto a la ley, cometiendo obvios delitos– siguen presionando a las autoridades orientales y a la propia empresa, lo que provoca que se ganen la antipatía de muchos, las obras de la empresa Botnia siguen su curso, con la reconocida eficiencia que caracteriza al andar de las compañías finlandesas.

La obra civil de la planta, que se denomina “Orion”, ya está en un 95% de ejecución. Las decenas de estancieros y explotadores de balnearios y lugares de diversión sobre el río, que pretenden que su panorama visual no cambie, están comenzando a resignarse a lo que sucede.
La fábrica es una realidad, aunque aún no opere. La planta electromecánica ha comenzado su construcción. Hasta el momento, se han consumido en ella unos 110.000 metros cúbicos de hormigón. Hoy, trabajan en la construcción unos 2.900 obreros y para fines de noviembre se espera que lo hagan unos 4.500, ya que éste es el mes pico de ocupación (trabajo) generado por la obra. Hay entre ellos más de mil operarios calificados, que residen en un barrio con 79 viviendas construidas y en 140 casas adicionales en convenio con las autoridades municipales, así como unos 120 grandes contenedores que han sido especialmente adaptados para proveer espacio precario para viviendas provisorias.

En este momento, el nivel de actividad es grande. Hay unas veintiséis empresas subcontratistas procedentes de Brasil, Austria, Finlandia, la República Checa y, naturalmente, del propio Uruguay.
Ninguna empresa de la Argentina, lo que debe entenderse como una de las consecuencias obvias del conflicto que “nos supimos conseguir” con la invalorada ayuda de Néstor Kirchner, quien –concurriendo al rescate de su aliado incondicional, el gobernador Busti– nacionalizó, de pronto y ante la sorpresa de todos, el problema.

Botnia ya ha instalado en la zona una notable estación meteorológica, que realiza mediciones diarias de humedad, temperatura y vientos y obtiene datos y muestras. Cuenta, incluso, con un dirigible para realizar estudios térmicos en la zona.
Todo un dato para los que creen que las cosas allí se toman, como aquí, a “la ligera”.
Algo similar está realizando la Dirección Nacional de Medio Ambiente del Uruguay, en paralelo con las labores de la empresa. También están involucradas la Intendencia de Río Negro, la Junta Departamental, la sociedad civil y otras empresas. Muchos, entonces.

La Argentina se ha negado, pese a haber sido expresamente invitada, a participar conjuntamente en estas tareas de monitoreo. Porque, alegó, ello sería consentir el proyecto que se alza en el país al que –en esta administración– no todos parecen considerar hermano.

La fábrica, a juzgar por las noticias que difunden los medios, estará operativa para el último trimestre del año que viene.
Pero, en el verano, muchachos, ya la costa será diferente. En ella, la vista –para quienes están acostumbrados a matear frente al río– será definitivamente otra. Menos pacífica y somnífera, ciertamente. Mucho más dinámica y laboriosa, al menos en el soberano país vecino. Distinta, en todo caso.
Cuando la planta se ponga en marcha, más allá de los dichos de Busti, del lado uruguayo habrá unos 300 puestos de trabajo permanentes y un vigoroso efecto multiplicador de una modernísima inversión en un sector que cambiará definitivamente el perfil industrial y exportador del Uruguay. Así está previsto.

La Argentina sigue tratando, por todos los medios, de torpedear el proyecto e impedir que sea una realidad.
Por esto, nuestro canciller, tratando políticamente de congraciarse con todos, afirma que “las plantas no serán una realidad”. Veremos si esto termina siendo así y a qué costo, eventualmente.
Particularmente si nuestro país pierde en su intento, lo que, más allá del idealismo, no deja de ser una de las posibilidades.

El embajador oriental Héctor Gross Espiel, uno de los artífices del triunfo uruguayo en La Haya en las etapas preliminares, ha lanzado un desafío: el de acordar un plan ambiental regional para toda la cuenca, que incluiría a la zona de Buenos Aires, donde el daño ambiental que los argentinos hemos generado con impacto en ambas márgenes del Río de la Plata es ya gigantesco, e irreversible.
Para pensar, por aquello que los abogados llaman “los actos propios” que, para los argentinos que buscamos “la paja en el ojo ajeno”, no luce nada bien.

A que no aceptamos la invitación?

Fuente; ©
www.economiaparatodos.com.ar








miércoles, noviembre 22, 2006

LA FURIA DEL PRESIDENTE KIRCHNER, ATACANDO INCLUSO A TABARÉ VAZQUEZ.

ESTE ARTICULO DE "LA NACIÓN" DESATÓ HOY LA FURIA DEL PRESIDENTE KIRCHNER en la Casa Rosada, donde pronunció un explosivo, dinamitero discurso, atacando incluso a Tabaré Vazquez :


Miércoles 22 de noviembre de 2006

Joaquín Morales Solá
El análisis de la noticia


Kirchner no acertó con ninguna estrategia.



¿Quién le aconsejó al Presidente que debía firmar una dura carta al Banco Mundial contra el crédito a la empresa Botnia?

Sea quien fuere -y ciertamente no se sabe quién fue-, debería estar hoy fuera del Gobierno. No se puede someter a un presidente a semejante desaire, como tampoco se puede seguir colocando al país en el centro de estrategias perdidosas.

Hay que decir las cosas tal como son: es imposible imaginar una solución posible para la controversia con Uruguay mientras la política exterior se resuelva con los ojos puestos en las intransigencias de Gualeguaychú.

Kirchner detesta la sola idea de que lo llamen "traidor" en la ribera entrerriana y nadie ha hecho un trabajo serio para separar el fanatismo ideológico, de la mayoría social, seguramente sensata, de Gualeguaychú.

La Argentina ya ha perdido de manera aplastante en el tribunal de La Haya y en el Banco Mundial; también recibió una advertencia del tribunal arbitral del Mercosur. En La Haya y en Washington, donde está la sede del Banco Mundial, sólo el voto de la Argentina encontró razonable la posición de la Argentina. El resto del mundo, incluidos los países europeos y los Estados Unidos, votó contra la posición del gobierno nacional. ¿Acaso todo el mundo está equivocado y sólo a la Argentina la ha sorprendido la razón?

Para peor, la silla que la Argentina ocupa en el directorio del Banco Mundial no es exclusivamente suya; tiene, además, la representación de varios países, entre ellos la del propio Uruguay. La abstención era una cuestión de buenos modos, sobre todo cuando ya estaba todo perdido. El representante argentino en el directorio, que también representa a Uruguay, recibió órdenes de votar contra Uruguay. Así están las cosas.

Las primeras voces argentinas que se escucharon ayer fueron de duras críticas al Banco Mundial. El Banco no era tan malo cuando viajó a Washington, hace quince días, la secretaria de Medio Ambiente, Romina Piccolotti, ni cuando el Presidente le envió la carta firmada de su puño y letra. En aquellas declaraciones fue fácil advertir un viejo e inútil divertimento nacional: la Argentina nunca comete errores y, por el contrario, siempre es víctima de una conspiración mundial. Ese recurrente consuelo nacional no permitió nunca explorar con Uruguay la posibilidad de clima propicio para el diálogo, salvo la gestión que hizo el Presidente ante el rey Juan Carlos, que a estas alturas se parece más a un traslado de responsabilidades al monarca que a una búsqueda desesperada de soluciones. No sería raro: el Gobierno necesita que alguien le diga a Gualeguaychú que tendrá que ceder y que nadie puede darse todos los gustos en vida.

El propio gobierno uruguayo descubrió la contradicción de la administración argentina en el acto.

Desde ese momento, Tabaré Vázquez ordenó a su gobierno bajar todas las expectativas sobre la gestión del monarca. La decisión del mandatario uruguayo llegó a tal extremo que él no recibió al enviado del monarca, el embajador español en las Naciones Unidas. El acto fue grave, porque Tabaré Vázquez es un hombre cordial que suele dedicarle un lugar en su cargada agenda a cualquier extranjero de cierta importancia que pasa por Montevideo. El presidente uruguayo no volverá a negociar bajo presión de los asambleístas o del propio gobierno argentino haciendo gestiones en el exterior.


* * * En Madrid también hay temor. La figura del rey es la única institución intocable de la democracia española, que ciertamente logró sortear enormes riesgos, algunos viejos y otros más recientes. A ningún político español, sea opositor u oficialista, le gustaría madrugar con titulares en la prensa que informaran de un fracaso del rey en el Río de la Plata. Es probable que nadie pueda escribir nunca esos titulares. El rey dará por finalizada su gestión no bien entrevea que la vocación de diálogo está ausente entre los contendientes del sur americano.

La carta que el rey le envió a Kirchner, y que hace pocos días le entregó su enviado, fue elocuente: la oportunidad de aproximarse debe ser aprovechada con sinceridad en las posiciones, dice la misiva real, aunque con otras palabras.

La estrategia de hacer colapsar los créditos a las papeleras en el Banco Mundial llevaba una dosis no menor de agresividad contra Uruguay. El gobierno argentino no contó ni siquiera con buena información. Hace unos quince días, justo cuando viajó Piccolotti a Washington, altos funcionarios del gobierno aseguraban que el Banco Mundial se aprestaba a rechazar los créditos o a postergar su resolución hasta una fecha imprecisa. Ayer, dos docenas de votos favorables a los créditos, en el directorio del Banco, abrumaron a la Argentina y a sus funcionarios.

Salvo que el Gobierno se encierre en el círculo de la verdad absoluta, ya es hora de que acepte que no acertó con ninguna estrategia frente al conflicto por las papeleras.

Su obstinación fue tan grande que dejó pasar la oportunidad de aprovechar, con miras a un acuerdo, la decisión de la española ENCE de relocalizar su planta fuera de Fray Bentos.

La sociedad de Gualeguaychú necesita que un acuerdo entre los dos gobiernos la tranquilice entre tanto tremendismo y que le garantice que no verá perjudicados la calidad de su vida ni su ecología ni los buenos estándares del medio ambiente.

Habría vocación de Uruguay y de la española ENCE, incluso, de incorporar a Gualeguaychú en los beneficios de un acuerdo. El rey Juan Carlos podría aportar una gestión al gobierno de Finlandia, que tiene ahora la presidencia semestral de la Unión Europea, para flexibilizar a Botnia. Todavía es posible una solución acordada.

La única pregunta que nadie responde es si el gobierno argentino se hará cargo del pequeño porcentaje de fanatismo que seguramente quedará siempre en Gualeguaychú. Hasta ahora no ha hecho nada con nadie. No lo ha hecho el Gobierno ni tampoco la Justicia, que vio, sin inmutarse, cómo se violaban todas las leyes frente a sus propias narices. Todo problema que no se resuelve tiende a agravarse. Ya se oyen voces en el litoral entrerriano que exhortan a acciones directas en el otro lado del río. Ya hubo, también, automovilistas ofuscados del lado argentino por los cortes de los puentes. Las palabras y los actos están esbozando los trazos de una violencia que no podría descartarse.

Por Joaquín Morales Solá Para LA NACION

HOY, TANTA FURIA DEL PRESIDENTE KIRCHNER, NO OBEDECERÁ A QUE LAS VERDADES IRREFUTABLES QUE SURGEN DE ESTAS LÍNEAS, LE HAN DEJADO TOTALMENTE DESNUDO ANTE LA OPINIÓN PÚBLICA MÁS SENSATA ?

AL VICEGOBERNADOR DE LA PROVINCIA DE ENTRE RIOS, Sr. PEDRO GUILLERMO GUASTAVINO.

Dijo el Vice Gobernador Guastavino:

“la de Gualeguaychú es una comunidad que se siente absolutamente fastidiada, agredida, ofendida por los funcionarios del Gobierno uruguayo que permanentemente están haciendo declaraciones y que lo único que hacen es justamente generar este fastidio como por la sensación que se tiene de que efectivamente el Banco Mundial terminará otorgándole el crédito a la empresa Botnia; y por el recibimiento que ha tenido el emisario del rey en el Uruguay cuando fue recibido y atendido por un funcionario de tercera línea”.
De igual manera, hizo alusión a los comentarios de funcionarios uruguayos en relación a que el tema de la posibilidad de la relocalizacion de la planta de Botnia es innegociable: “son todos elementos que llevan a que la comunidad de Gualeguaychú con total naturaleza y lógica genere este tipo de acciones como fue la gran movilización de ayer, donde hay que tener en cuenta que hay que recorrer 30 kilómetros, donde la única forma de llegar al puente es con movilidad y la gente fue espontáneamente ante la convocatoria de la Asamblea ambiental."

De las palabras del Vicegobernador se desprende que no ha logrado comprender que la República Oriental del Uruguay , no es una provincia argentina ni ningún territorio dependiente :
Uruguay es un Estado Independiente, dirigido por la voluntad de sus ciudadanos.
¡ Y atención que nuestro gobierno nacional, en esta situación, tiene el respaldo unánime de todos los partidos políticos del país, como resultado del total apoyo del PUEBLO URUGUAYO a la posición y actitudes de sus gobernantes.

Guastavino: ¡Claro que el Banco Mundial hoy aprobó el respaldo internacional a las fábricas de celulosa que se van a instalar en el Uruguay!

No le quepa duda que al emisario del Rey de España se le recibió con total dignidad, con buena voluntad, por funcionarios de igual y superior jerarquía que el enviado, no cayendo en la cursilería-lambetería-adulación propios de gobiernos débiles y pusilánimes.

¡Claro que le reubicación de la planta de Botnia es absolutamente innegociable!

Sr. Guastavino: ¿a Usted le cabe alguna duda?

Personas como Usted, el Gobernador Busti, personajes del gobierno nacional argentino y la prensa defensora de intereses, HAN ENVENENADO AL NOBLE PUEBLO ENTRERRIANO (¡ ¡ ¡ Le han dicho a los niños de las escuelas, que van a morir de cancer y que no van a poder tener hijos ! ! !)
¡Están azuzando al pueblo argentino contra el uruguayo, que apoya masivamente y decididamente a su gobierno nacional! ¡Están defendiendo intereses porteños! (del puerto de Bs. Aires) ¡intereses de las papeleras argentinas!

Todos comprendimos y participamos de las inquietudes del pueblo entrerriano contra la Contaminación Ambiental ; nos pareció lógico que no aceptaran los estudios de impacto ambiental realizados en Uruguay, aunque Argentina se negara a participar en ellos.
Aceptamos que se pidieran que esos estudios se realizaran por organismos y consultorías internacionales:
un año despues, CON TRES INFORMES O ESTUDIOS CIENTÍFICOS DE IMPACTO AMBIENTAL INTERNACIONALES, CON TECNICOS ESPECIALISTAS AL MÁS ALTO NIVEL, QUE PRESENTAN CONCLUSIONES ABSOLUTAMENTE CONTUNDENTES, coincidentes con los estudios anteriores ya realizados en Uruguay, DE QUE NO HABRÁ CONTAMINACIÓN NI EN EL RÍO, NI EN GUALEGUAYCHÚ NI EN FRAY BENTOS ,

¿a donde quieren llegar algunos argentinos?

Desde los tiempos de Sarratea, la Historia nos ha enseñado que hay malos argentinos que son anti uruguayos.

SR. GUASTAVINO: NO VA A HABER CONTAMINACIÓN DEL RIO DE LOS PAJAROS PINTADOS, COMO NO LA HUBO EN EL RIO PARANÁ CON LA CONSTRUCCIÓN DE LA REPRESA DE ITAIPÚ.

( "En la década de los 70, atravesamos un conflicto sumamente parecido, que no terminó de solucionarse sino más de una década y media después. En efecto, en aquella época, Brasil, acompañado por Paraguay, anunció que construiría Itaipú, por aquél entonces la represa hidroeléctrica más grande del mundo, solo comparable a la de Asuán en Egipto. Ella sola iba a producir más energía eléctrica que toda la Argentina en su conjunto. Reaccionamos exactamente igual que ahora con las pasteras uruguayas: Argentina se enemistó durante años con Brasilia, cortamos puentes y rutas de acceso, impedimos el comercio de terceros países con Brasil, etc."
"Uno de los adalides de esa cruzada, el almirante Isaac Francisco Rojas, sostenía que las consecuencias medioambientales para Argentina iban a abarcar hasta los arrabales de Rosario, con daños catastróficos." )